Acostumbrarnos a la otra realidad…

Acostumbrarnos a la otra realidad…

Comparte con tus amigos










Submit

El mundo y el país han cambiado en los últimos meses de confinamiento forzado, razón por la cual estamos obligados a ver las cosas desde otra óptica.

En salud, se demostró que un virus que no se ve a simple vista puede ser mortal. Y que lavarse las manos debió ser siempre parte de la cultura.

El problema nunca estuvo en el agua como se decía antiguamente. Y culpar a los alimentos chatarra nunca fue la solución. Los médicos y enfermeras se han contagiado y muchos lamentablemente han fallecido.

Los teóricos nos han demostrado como todo ha sido construido y que la realidad existe independientemente de que estemos o no. Por eso es que el virus ahí está, aunque solo hayamos visto las consecuencias.

Y los expertos fallaron en sus cálculos matemáticos como era de esperarse. Sus datos y cifras no cuadran. Su narrativa es contradictoria. Compensar para gastos funerarios a una sociedad lastimada no compensa el daño causado.

En educación apenas se están produciendo programas educativos cuando la televisión cultural oficial tiene años en el abandono. Lo mismo que telesecundaria y telebachillerato y prepa abierta, cebas y misiones culturales, edusat, y enciclomedia.

Hoy se comienza de cero en educación, en cuanto a la producción de material audiovisual.

Aunque la fortaleza es que, debido a la implementación de la ley del ISSSTE a partir del 2 de enero del 2006, muchos maestros en la última década alcanzaron a pensionarse por antigüedad en el servicio, y heredaron su plaza a sus hijos hasta el 11 de septiembre del 2013 que se aprobó la reforma educativa y hay una población joven y familiarizada con los medios audiovisuales, que no ha tenido problemas con la tecnología.

Aunque en la entidad el problema es la conectividad o la falta de herramientas tecnológicas. Por lo que los docentes y padres de familia están gastando.

El sistema productivo está paralizado, los recursos fluyen lentamente y la crisis amenaza, algunos negocios han cerrado. Porque, los que viven al día se debaten entre salir y enfermarse y contagiar a sus seres queridos que se quedan en casa o morirse de hambre.

Esta es ahora la nueva normalidad a la que poco a poco nos hemos ido acostumbrando. El riesgo nos acecha. Y para los sectores vulnerables día a día suman más contagiados y muertos…

Comparte con tus amigos










Submit