Burócratas, sí; ¿vendedores?

Burócratas, sí; ¿vendedores?

Comparte con tus amigos










Submit

¡Quedémonos en casa! Es el grito desesperado de muchos como arma para enfrentar la pandemia. Esta medida ha sido amenaza, por ejemplo, en Filipinas. Su presidente, Rodrigo Duterte, ordenó a sus fuerzas militares “matar” a quienes infrinjan la cuarentena, o sea, salir de casa.

Evidentemente es una propuesta descabellada pero al mismo tiempo un signo de consternación ante la expansión del virus o, como dicen organismos de derechos humanos de ese país, es muestra de la incapacidad del gobierno.

En México, en varios lugares, todavía se piensa que el tema es para desacreditar a quien toma decisiones a nivel federal y “andan como si nada” en calles, transporte público y centros comerciales. La recomendación es quedarse en casa, evitar salir para no adquirir el virus, pues no se sabe cuál es su origen; limpian todo lo que se vea y pueda, principalmente en el transporte público; ya se han clausurado eventos masivos, tanto deportivos como culturales; centros comerciales han bajado cortinas. Solo se mantienen abiertos lugares que expenden agua, alimentos, productos de limpieza y farmacias.

¡Quédense en casa! Reiteran una y otra vez. La inactividad afectará la economía de muchos sectores. ¿Se puede concretar ese exhorto? Sí, los que vivimos de la burocracia. ¿Qué pasará con quienes viven del comercio o, peor aún, de quienes sobreviven del comercio informal? Por ejemplo, los que venden “algún” producto alimenticio: tacos, tamales, tortas, frutas o verduras. El gobierno mexicano anuncia que este sector “de los pobres” será el primero en ser auxiliado. Desgraciadamente solo lo anuncia.

En Chilpancingo, Guerrero, adultos mayores han realizado varias manifestaciones porque no les han entregado bonos; no ha sido solo una protesta, han realizado por lo menos tres. Decenas de burócratas estamos dispuestos a quedarnos en casa porque tenemos asegurada la quincena. Bueno, eso suponemos. Sin embargo, el vendedor de “algún” artículo, ¿de dónde tendrá sus ingresos? El vendedor de cinturones, de artefactos de origen chino conocidos como fayuca o un comerciante de zapatos; es decir, artículos que, en estos tiempos, no son de primera necesidad. El ambiente se torna más complejo.

Comparte con tus amigos










Submit