Buscó Spielberg honrar a Sondheim con ‘Amor sin Barreras’

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El 9 de diciembre se estrena la nueva versión de “Amor Sin Barreras”, de Steven Spielberg.


Cuando Steven Spielberg tenía 10 años, sus padres compraron el disco del musical Amor sin Barreras.

En su casa en Phoenix, Arizona, el futuro cineasta lo tomaba prestado y, una y otra vez, reproducía los temas de la trama de amor imposible entre un pandillero y una migrante puertorriqueña en el Nueva York de los años 50.

A una semana de estrenar su propia versión fílmica de dicha historia, el llamado “Rey Midas” del cine recordó al autor de aquellas letras que memorizó de chico: Stephen Sondheim.

Mito del teatro, el artista neoyorquino, quien para muchos reinventó el musical en Broadway, falleció la semana pasada, a los 91 años.

Durante una conferencia de prensa global, Spielberg admitió que de niño solía enloquecer a sus papás al cantar “Gee, Officer Krupke”, número musical favorito para muchos fans de Amor sin Barreras, interpretado por una banda de chicos sin horizontes.

“Estaba en la mesa y cantaba enfrente de ellos: ‘My father is a bastard, my ma’s an SOB (Mi papá es un bastardo, mi mamá es una llorona)’. Me regañaban y decían que no podía decir eso. ‘Ustedes compraron el disco’, replicaba”, evocó con humor el realizador.

Por su labor artística (en la que también destacaron obras como Sweeney Todd e Into the Woods), Sondheim ganó ocho premios Tony, un Óscar, ocho Grammys, un Pulitzer y un Laurence Olivier.

El genio del musical y el autor de E.T. se cruzaron varias veces, una de las más importantes en 2015, en la Casa Blanca, pues el entonces Presidente Barack Obama les otorgó la Medalla de la Libertad.

Spielberg, quien jamás había dirigido un musical, reveló que, a pesar de su avanzada edad, el letrista estuvo fuertemente involucrado en la nueva Amor sin Barreras, filmada en 2019.

“Comentó mucho sobre el guión que hizo Tony (Kushner). Tenía ideas y Tony y él tuvieron un diálogo abierto durante el proceso. Pero donde estuvo más involucrado, y donde fue su mejor lugar, fue en las pregrabaciones con todos los artistas vocales”, contó.

La debutante Rachel Zegler, quien consiguió el papel de María, la protagonista, luego de maravillar con videos donde aparecía cantando, se atrevió a decir que no sería actriz sin las letras de Sondheim.

En la pantalla, desde el 9 de diciembre, el público podrá verla cantando las palabras del fallecido artista, aunque ella siempre las tuvo en su corazón cuando hacía teatro escolar.

Pudo conocerlo durante el rodaje, y enfrentarse en carne propia su perfeccionismo y cómo rehuía a conformarse con su obra, por más aplaudida que fuera.

“Muchos de nosotros no estaríamos aquí sin sus palabras. Fuimos muy afortunados no sólo por haber podido cantar lo que escribió sino hablar sobre las letras con él”, aseguró.

“Siempre quería cambiarlas, hacerlas evolucionar, y eso fue realmente inspirador. Era un artista que creó este trabajo abrumador ¡y había cosas que quería cambiar! Que dios bendiga su memoria”.

La misma impresión de maravilla le quedó a Kushner, quien sostuvo que las letras de Sondheim tienen la virtud de los clásicos: carecen de fecha de caducidad.

“Fue uno de los más granes letristas y compositores que jamás hayan trabajado en esto. Su obra no tiene tiempo: la manera en la que dice lo que las personas sienten y piensan no caducará”, expresó. (Agencias)

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