Cómo mejorar el tránsito intestinal al ir al baño

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En promedio pasamos seis meses de nuestras vidas sentados en un inodoro


Acapulco.- ¿Dificultades para evacuar? ¿Obstáculos para hundir el Titanic? ¿Contratiempos para cortarle la cola al chango? Bueno, creemos que ya lo dejamos muy en claro, si estás leyendo esto y tienes problemas al ir al tocador es evidente que quizás uno de los problemas sea la posición en la que has estado haciendo del baño.

Difícilmente existirá algo que pueda superar a un baño moderno, sobre todo si es de esos baños japoneses que pueden hacer de todo, como bajarle de forma automática, calentarse al detectar temperaturas bajas, configurar sonidos ambiente para disimular el ruido, pero ese no es el tema al que venimos hoy.

No es un asunto desconocido, es de hecho una información trivial, en cálculos muy rápidos en promedio pasamos seis meses de nuestras vidas sentados sobre un inodoro o retrete. Producimos en promedio 145 kilos de materia fecal al año. Casi lo que pesa un gorila adulto.

Entonces, si lo ocupamos tanto como para pasar 6 meses de nuestras vidas ¿no deberíamos estar evaluando si lo estamos haciendo bien? Es decir la posición que adoptamos para realizar nuestras necesidades ¿realmente es la correcta?

Comencemos por el principio ¿Cuanto tiempo gastamos yendo al baño?


Durante el siglo XX, un grupo de médicos europeos que trabajaban en zonas rurales de África se sorprendieron ante la baja incidencia de problemas intestinales y digestivos entre la población local.
La misma tendencia se constató en otros países en desarrollo a través del mundo. Entonces el fenómeno no se debía solamente a la dieta, Tenía que ver con el tiempo que pasaban evacuando, los intestinos, y la posición que adoptaban al hacerlo.

En promedio una persona de Occidente cada vez que visita el tocador, pasa entre 114 y 130 segundos.
Resulta que en varios países en desarrollo, comunidades en general hacen sus necesidades en cuclillas, en baños muy rudimentarios a falta de inodoros, o asientos como los conocemos, siendo básicamente huecos en el suelo que obligan a la persona a colocarse en dicha posición.

Parecerá indecoroso pero quienes hacen sus necesidades de esta forma aprovechan un 51% de segundos en tiempo para defecar, según los expertos esto es lo más saludable. Esto debido a que esta posición coloca el ángulo anal a 90° grados haciendo que el músculo en el suelo pelvico constriña el colon, lo que nos obliga a esforzarnos para evacuar.

Si esto ya se descubrió entonces ¿Por qué seguimos utilizando el inodoro?
Se estima que los primeros retretes se remontan a 6.000 años en la antigua Mesopotamia.
Para el 315 d. C., en Roma había 144 escusados púbicos e ir al baño se había convertido en un evento social.

Un baño público de 2.000 años de antigüedad, excavado en el monte Palatino en Roma, estaba compuesto de más 50 huecos, uno al lado del otro. Eso sí es estar en íntima compañía.
La creencia popular es que Thomas Crapper, un plomero inglés, fue el inventor del retrete clásico de asiento. Sin embargo, su diseño apenas fue patentado en 1861.

En realidad, el primer retrete con descarga fue inventado en 1592 por John Harrington, un cortesano isabelino, que llamó su creación el Ajax.
Lo que Crapper sí desarrolló fue la tubería en U, que creaba un tapón de agua para evitar el regreso de gases y olores producidos por el desperdicio.

Ese invento fue lo que hizo que los retretes fueran construidos elevados del piso porque facilitaba su instalación.
Ese modelo de retrete de asiento ha llegado a ser considerado como un gran logro y señal de la “civilización” en Occidente.
Pero muchos expertos culpan la posición sentada que hay que asumir en los retretes de asiento convencionales.

Esa ha sido vinculada a los problemas de hemorroides, desmayos e, inclusive, derrames cerebrales.
A mediados de los 1960, el profesor Alexander Kira, de la Universidad de Cornell, describió el retrete de asiento como “el más inadecuado elemento jamás diseñado”.
El médico personal de Elvis Presley especuló que el ataque cardíaco que mató al rey del Rock fue causado por el esfuerzo que hizo yendo al baño.

Sencilla solución
No se trata ahora de deshacernos de los inodoros que tenemos instalados en casa y acuclillarnos en un hueco en el baño.

Hay una opción más sencilla.

Elevar las rodillas al ir al baño para cambiar el ángulo pélvico de 90 a 35 grados podría ayudar a relajar tus intestinos.

 

Eso reduciría el constreñimiento en la curva donde el colon se une con el recto.
Eso lo podrías lograr fácilmente colocando tus pies sobre un taburete o, si no lo tienes y es una emergencia, usando un par de directorios telefónicos.

Así que no los tires a la basura. Esos gruesos libros todavía tienen uso práctico después de todo.

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