Crónica: Caravanas de tristeza

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En caravanas del “destierro”, migrantes centroamericanos retornan al lugar de origen con la tristeza, estado de ánimo afligido por la frustración de un “sueño dorado”, el deseo vehemente malogrado de cruzar México hacia Estados Unidos. La tristeza de migrantes y la festiva alegría del gobierno de Donald Trump, que elogia a México por contener caravana de migrantes. En su poético “He andado muchos caminos”, Antonio Machado: “En todas partes he visto caravanas de tristeza”. La carita de un migrante niño, sin protección o abrigo, retorna como ave a su nido.

La caravana de migrantes hondureños, en busca de mejor destino de vida, emigró del lugar de origen como canción: “A dónde irá / veloz y fatigada / la golondrina / que de aquí se va”. Veloz y agitado, el paso del migrante, y como letra musical de Roberto Cantoral en voz de José José, “El triste”, el migrante se despide de familia con expresión de canción “qué triste fue decirnos adiós cuando nos adorábamos más y hasta la golondrina emigró desafiando el final”. El emigrante, como en poesía del tabasqueño Carlos Pellicer, “El viaje”: “Y moví mis enérgicas piernas de caminante”.

Las imágenes difundidas de una caravana de migrantes presurosos que salvaron algunos obstáculos, otros no, y solo queda en el migrante la decepción como sentimental canción de “Cabeza de hacha”: “Ya me voy de esta tierra y adiós”. Para retornar a su lugar de origen, de donde salió por la extrema pobreza y la inseguridad violenta que se padece en regiones.

¿Cuántos kilómetros recorridos para retornar al lugar de donde emigraron? ¿Cuántos martirios soportaron como el migrante de la canción “Cabeza de hacha” para no llegar al destino deseado: Estados Unidos? El Instituto Nacional de Migración ( INAM ) informó que fueron “rescatados” migrantes centroamericanos que ingresaron de manera irregular por la zona fronteriza de Tabasco y Chiapas (Novedades, 23 de enero). Citemos de Rosario Castellanos “Soneto del emigrado”: “Emigrado, la ceiba de los mayas te dio su sombra grande y generosa cuando buscaste arrimo ante sus playas”.

A los migrantes les faltó una sombra protectora de sus derechos humanos con libertad, como establece el artículo 11 constitucional sobre el derecho de entrar y salir por territorio mexicano. El precepto, con limitaciones sobre emigración e inmigración; también la política migratoria a caravanas crecientes con el sueño de migrantes de ingresar a los Estados Unidos.

¿Fue inhumano el trato que se dio a los migrantes centroamericanos? El gobierno mexicano rechazó la represión a migrantes en la frontera sur. Migrantes se quedaron con el deseo de entrar por México a la frontera de Estados Unidos, como ilusorio intercambio de palabras en inglés y español: May i come in? (¿Puedo entrar?). Con respuesta: Mayde (tal vez). Una ilusión golondrina, lo dice en canción Omar Geles: “Los caminos de la vida no son como yo pensaba, son muy difíciles de andar o caminarlos”. El migrante diría como en “La vida es sueño”, de Pedro Calderón de la Barca, “con nuevas penas y tormentos lucho”.

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