Crónica: Especies en extinción

Crónica: Especies en extinción

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La especie humana con peligros que la acechan o amenazan, también las especies animal y vegetal. Un tiempo muy crítico para la vida, o existencia vulnerable a enfermedades crónicas, epidémicas, y al brote impetuoso más violento. Con el calentamiento global, mayores peligros para la humanidad, con la vida en riesgo fatal. Con el calentamiento aumenta la contaminación, la destrucción de viviendas registrada por fenómenos atmosféricos con inundaciones, y destructivas también las nevadas de los hábitats naturales, de animales y vegetales “congelados” por la nieve.

La deforestación extingue la vida animal y vegetal, con el fuego que devora los bosques, o un vergel, huerto con gran cantidad de flores y árboles frutales. De los cuatro elementos, el fuego que quema y devora especies de flora y fauna; la tierra que siembra esperanza de cultivos, también odios mortales; el aire atmosférico que es vida o ya contaminante por virus que vuela como zopilote al acecho de una presa, y el agua ya escasa para familias, plantas y animales. En las siete regiones de Guerrero, la queja por falta de agua para el consumo humano, e indispensable para la vida de una biodiversidad, animal y vegetal. Los ríos con niveles de agua más bajos, como el “Atoyac” (Costa Grande), y/o el otrora caudaloso, hoy semiseco, que bajaba de La Providencia hacia pueblos a la vera de la carretera México-Acapulco.

Mayor tasa de población mundial y nacional, disminuye con la expresión “sembrando muertes” que ocasiona la mortal pandemia, la violencia que se expande como reguero de pólvora. Irremediable la muerte por diversas causas de seres humanos, y de las especies animal y vegetal. Unas condenadas a su extinción, otras pueden salvarse, si se toman medidas de protección a nivel mundial contra lo que extingue a las especies, con mayor daño ecológico por el calentamiento global ya catastrófico en el planeta Tierra.

Y de flora y fauna, remontarse (verbo pronominal), a un medio natural abundante en especies vegetal y animal. Un puerto al que cinco monjes budistas procedentes de China (año 412 de la Era cristiana), llamaron “Ye-po-ti”, lugar de tesoros naturales, conserva en la costa la exótica y exuberante flora, con la especie animal, terrestre y marina. Un jardín zoológico-botánico cuando Acapulco “virgen”. Un parque con el nombre de ave trepadora “Papagayo”, con bello jardín, hoy remodelado y supervisado por el gobernador Héctor Astudillo Flores, quien dijo que será un espacio de recreación digno para familias acapulqueñas y turistas. “Un bello jardín… donde un cisne chapuzaba revolviendo el agua”, la poética “Acuarela” del nicaragüense Rubén Darío. Un parque Papagayo donde vimos florecer el amor, con la flor inspiración, poética-musical en primaveral estación.

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