Crónica: Las fatales circunstancias

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Circunstancia, accidente de tiempo, lugar, modo, etcétera; lingüístico o lo que ocurre inevitable por todo lo circunstancial. Circunstancia de lo que rodea o está en torno como sujeción o destino del trágico fin humano. La circunstancia, como causa imprevista de lo que amenaza con la fatalidad. En un entorno tectónico de la corteza terrestre, la amenaza sísmica, inevitable. La fatal circunstancia en un accidente aéreo del helicóptero en que viajaban el astro estadounidense de basquetbol, Kobe Bryant, su hija Gianna de 13 años y siete personas más. Un gran impacto de noticia a nivel internacional por el terrible impacto de aparato incendiado en tierra. Una circunstancia de accidente aéreo con las consecuencias fatales que tienen historia en vuelos aéreos, navegación marítima, vías terrestres, en situaciones muy lastimosas.

¿Quién recuerda el fatal accidente aéreo en el que murió el gran cantante y actor sinaloense Pedro Infante, protagonista de película “Si me han de matar mañana”? La circunstancia fatal causó su muerte al caer en pleno vuelo en Mérida, Yucatán. Las inevitables circunstancias de los accidentes mortales. De tiempo pasado al presente crítico, un registro de trágicos accidentes ocurridos por circunstancias o situaciones imprevistas en viajes aéreos, por vía marítima o de comunicación terrestre. Carreteras peligrosas con accidentes por la circunstancia inevitable, que exponen a mayor riesgo la vida humana con daños materiales. También, por inmoderada velocidad y falta de precaución al conducir, entre otras causas, ocurren en un peligroso entorno los accidentes viales.

En el puerto de Acapulco se observan vías saturadas por vehículos en un congestionamiento vial y el veloz desplazamiento vehicular, que es causa de riesgo de accidente de la inevitable circunstancia. Se observa el tráfico vehicular como “El Espectador”, obra del filósofo español José Ortega y Gasset, con frases “El hombre es él y su circunstancia” o “Yo soy y mi circunstancia”, en sus “Meditaciones del Quijote”, del “Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, de Miguel de Cervantes Saavedra, a quien el destino le deparó infortunios con penosas situaciones o circunstancias vividas y sufridas, como don Quijote, su genial obra, en aventuras con “desgracias” en su largo peregrinar con Sancho Panza.

Del latín circumstantia (de circum-stans ), las circunstancias que rodean como adversas en un destino de vida. Aunemos a las circunstancias, locución latina sobre el tiempo, fugit irreparabile tempus (el tiempo huye irreparablemente).

Irreparables son los daños físicos y morales por fatales circunstancias. Las circunstancias ocurren en tiempo y forma en narrativa de “Rayuela”, como un juego de palabras, en libro que se lee invertido del argentino Julio Cortázar y que parece circunstancial y controvertido por “del lado de allá”, “del lado de acá” y de “otros lados”, como situaciones o lugares donde rodean las circunstancias.

 

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