Crónica: Lo que el tiempo se llevó

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Del latín tempus, tiempo, el devenir como sucesión continuada de momentos existenciales. El existir del mundo subordinado a un principio y un fin.

Tema: “Lo que el tiempo se llevó”, por el gran desastre pluvial con inundaciones, y las graves afectaciones del sismo de 7.1 grados ocurrido el pasado 7 de septiembre, en Guerrero, la Ciudad de México y otras entidades.

“Lo que el viento se llevó”, novela histórica y épica estadounidense de Margaret Michel, se hace una realidad catastrófica por los violentos vientos que arreciaron las precipitaciones con inundaciones y lamentables daños y muertes en regiones terrestres. El problema del tiempo, constitución y evolución del espacio, en los tiempos de la cosmología, científica y filosófica. Un universo con los cambios en tiempo y forma del espacio, y los cambios climáticos atmosféricos por el calentamiento global que se padece en la Tierra.

Se vive y padece un tiempo de grandes males, por el pandémico COVID -19, y variantes de contagios y muertes; el cambio climático ha provocado mayores incendios forestales, fenómenos climáticos atmosféricos más numerosos, y el reciente sismo de septiembre con una serie de réplicas que causan temor. Tiempo, periodo o época, que nos toca vivir en azaroso presente. Y citemos la exclamación del político y orador latino Marco Tulio Cicerón que lamentó la perversidad de sus contemporáneos: “¡O temporal O Mores!”, “¡Qué tiempos!”, “¡Qué costumbres!”, frase aplicable al tiempo malo, y a las malas costumbres. Y con el proverbio inglés “El tiempo es oro” ( Time is money), máxima de un pueblo práctico que sabe que el tiempo bien empleado es una ganancia. En tiempo muy crítico, la ganancia, especialmente el dinero, es mínima o carente para familias de damnificados que padecen hambre y enfermedades.

¿Quién con la sabia virtud de conocer el tiempo?, poema musical de Don Renato Leduc, muy sentimental en letra que dice: “Ignoraba que el tiempo es oro”; y en tiempo del amor, “hay que desatarse a tiempo” -si uno está amarrado-, con el lamento “¡cuánto tiempo perdí!, con “la dicha inicua de perder el tiempo”. En tiempo muy complicado, “Los caminos de la vida” que el compositor Omar Geles dedica a su sufrida madre, con el coro: “Los caminos de la vida, son difícil de andarlos o caminarlos, no encuentro la salida”. Para numerosas familias en situación paupérrima, no encuentran la salida, y el tiempo ya no es oro, es miseria.

Familias emigran a otro destino en busca del bienestar y la seguridad, “¡Ay que destino!, “para ponerme a llorar” (letra musical: Paso del Norte). Con sentida canción “Cabeza de hacha”, “Ya me voy de esta tierra y adiós”, del emigrante que deja a una familia afligida por su ausencia.

“Mi único enemigo es el tiempo”, expresión del actor y director de cine británico Charles Chaplin que conjugó en sus películas la burla, la sátira y la emoción, con filme “Los tiempos modernos”, tiempos que se viven con los cambios climáticos-atmosféricos, de gobiernos en sucesión, mas no hay cambios de mejor vida para seres hacinados en la miseria. Con locución latina “Fugit irreparabile tempus”, el tiempo huye irreparablemente, más cuando el tiempo pasa sin que se reparen los daños de un desastre.

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