Crónica patriótica

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La patria histórica, con triunfos y derrotas, en el movimiento independentista, de valerosos mexicanos que lucharon contra las fuerzas realistas. En el calendario cívico de la vigente Constitución de 1917, el mes patrio, septiembre: El 15, el grito de Dolores, proclama histórica del cura Miguel Hidalgo y Costilla; el 16, aniversario del inicio de la independencia en 1810, y el 27, de la consumación de la independencia en 1821.

Un poético “Diez y seis de septiembre”, del escritor yucateco Andrés Quintana Roo: “Morelos siente enardecido el noble pecho en belicoso aliento”. El patriota y sacerdote José María Morelos y Pavón, de Valladolid, actual Morelia (Michoacán), se unió al llamado padre de la patria, el cura Hidalgo, y dirigió la insurrección en el sur de México: Tierra Caliente, La Montaña, Centro y Acapulco, regiones del estado de Guerrero, que lleva el ilustre apellido del bien nacido en Tixtla, Vicente, de gran ideal patriótico que dijo a su padre que le insistía dejara la lucha y a cambio el gobierno realista le daría mucho dinero: “Padre, mi patria es primero”.

Con el grito de Dolores por Hidalgo, se iniciaron en Guerrero movimientos insurrectos contra la dictadura. El legendario Valerio Trujano organizó en Tepecoacuilco (región Norte), la Junta Patriótica para invitar a la población a levantarse en armas. En Tierra Caliente, Morelos agrupó un ejército numeroso; en Petatlán (Costa Grande), a un grupo de valerosos campesinos. En Tecpan (Costa Grande), venció a los realistas con el apoyo de la familia Galeana, y en Acapulco, el 1 de diciembre de 1810, sostuvo un enfrentamiento en el cerro llamado El Veladero. Y Morelos, el 4 de enero de 1811, triunfó en La Sabana (región Acapulco), y los insurgentes controlaron la costa suriana.

En el puerto de Acapulco, Morelos intentó tomar el Fuerte de San Diego, y al no lograrlo se dirigió a Chichihualco, donde se le unió la familia Bravo, que le ayudó a tomar Chilpancingo. En Tixtla, Chilapa y Tlapa, vencieron a los realistas. Y a su regreso triunfal a Chilpancingo, Morelos dio a conocer un documento llamado “Sentimientos de la Nación”, y se declaró “Siervo de la Nación”, con un mensaje: “Que la América es libre e independiente de España y de toda otra nación, gobierno o monarquía… que las tropas extranjeras o de otro reino no pisen nuestro suelo”. Escrito de Morelos con coro del Himno Nacional Mexicano (letra de Francisco González Bocanegra, y música de Jaime Nunó ): “Mas si osare un extraño enemigo profanar con su planta tu suelo, piensa oh patria querida que el cielo un soldado en cada hijo te dio”.

Vicente Guerrero, en su natal Tixtla, se unió a los insurgentes, y a la muerte de Morelos, fue el único caudillo que siguió combatiendo a los realistas, y por su astucia y valor nunca pudo ser vencido. Agustín de Iturbide, antiguo oficial del ejército hispano, comprendió que no podía derrotar a Guerrero, y lo invitó a que se reunieran en Acatempan, cercana a Teloloapan (región Norte), donde acordaron poner fin a la guerra, el 10 de enero de 1821. Histórico “El abrazo de Acatempan”, entre Guerrero e Iturbide. Hidalgo y Morelos, fusilados por los realistas, también Guerrero. Con locución latina: “Dulce et decorum est pro patria mori”, “dulce y honorable es morir por la patria”. Mas no dulce, sí amarga realidad por la injusticia de privar de la vida a tres grandes patriotas, y a otros mexicanos que murieron por sus ideales patrióticos. (Consultas históricas de la Independencia).

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