Crónica: Un puerto de contrastes

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Un contraste de luz y sombras, asombra, en un puerto paraíso. De luz nocturna que refleja la luna, y recibe del sol. Luz solar y luz lunar, contrastan en iluminación, como el frío y el calor en temperatura. Un puerto de contrastes, de riqueza y pobreza, contrastante como la alegría y la tristeza. Un puerto inspiración de renombrados poetas y compositores, en contraste el ritmo poético-musical. ¿Quién cantará en noche de luna?, sentimental canción del oaxaqueño Álvaro Carillo: “Yo quiero luz de luna para mi noche triste…”.

Un puerto que se baña del dorado sol, de luz solar que recibe el satélite natural, la luna que alumbra en noches de y sin fortuna.

En temporada vacacional de Semana Santa, residentes y turistas se bañaron de sol y agua marina. Y se arremolinaron como olas en una playa, con el riesgo de contagio de COVID-19. Mas la atracción natural cautivante del puerto, mar, playa y costa con el verde de la flora, en un contraste del paisaje, congregó turistas en una extensa franja de arena. Disfrutaron del paisaje. En poético “Azul”, del nicaragüense Rubén Darío (Félix Rubén García Sarmiento), un descriptivo “Paisaje” de la naturaleza, una realidad física, en contraste el cielo con su inmensidad y resplandor crepuscular, y la lluvia con cantidad de agua pluvial que cae en la Tierra, de luz y sombras, con la dicha y la desdicha de seres. El mar no se agota; ríos, lagunas, manantiales, sí, lo que en regiones contrastan la lluvia que se espera del cielo, con la sequía y falta del recurso vital (agua), en la región Acapulco.

La terrible sequía afecta a cultivadores del campo, con la gran escasez de agua que padecen sectores de población. Sequía daña vegetales y animales. El reverdecimiento de frondoso follaje en zona costera, aun sin una gota de lluvia, más el agua que le derraman cultivadores de la flora, en un contraste natural. Vengan los versos felices del poeta español Federico García Lorca: “Verde que te quiero, verde, verde viento, verdes ramas…”. El verde vegetal. Y con la crisis económica que se padece, unos desean el billete verde; verde el cuarto color del espectro solar, entre el amarillo y el azul. El verde significa vida, en la bandera nacional En el semáforo epidemiológico nacional, el estado de Guerrero, en color amarillo, cambiará en dos semanas al verde, dijo el gobernador Héctor Astudillo Flores.

“¡Vida, nada me debes!”, “¡Vida, estamos en paz!”, “En paz”, del poeta nayarita Amado Nervo. Se desea la paz, concordia, en una guerra política electoral como corrido de Manuel Mejía Hernández: “Juchitán (Oaxaca) y Huehuetán (Chiapas), andan peleando terreno, Juchitán dice ¡ganamos!, Huehuetán dice ¡veremos! Y quién cantaría “yo nací con la luna de plata”, en contraste de los que nacen con plata, y los que nacen pobres. “Yo nací con la luna de plata” (Veracruz), del gran compositor Agustín Lara, de Tlacotalpan. Seres con riqueza, otros en la extrema pobreza, muy contrastantes. Seres felices con luz ($) que les ilumina, otros aprisionados en una oscuridad existencial sin dinero. Solo nos queda contemplar el mar, con el contraste de flora y fauna marina en peligro por el incontenible ecocidio. Y en un contraste de lo bueno y lo malo, en un ritmo de vida favorable y adverso. Nos gusta el contraste de paisaje, y nos motiva el ritmo musical de Luis Arcaraz (Ciudad de México).- “Soy prisionero del ritmo del mar, de un deseo infinito de amar…”.

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