Cuestión de criterio

Cuestión de criterio

Comparte con tus amigos










Submit

En punto de las 10 de la mañana del pasado miércoles 7 de noviembre, la Fiscalía General del Estado había convocado a los representantes de los medios de comunicación en la delegación Acapulco. La pregunta que los comunicadores se hacían antes de iniciar la rueda de prensa era, ¿qué anunciarán ahora? Llegó el fiscal general, Jorge Zuriel de los Santos Barrila y el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia y anunciaron que habían detenido a los presuntos asesinos del empresario acapulqueño César Zambrano.

La noticia corrió como pólvora y las redes sociales hicieron su trabajo. De inmediato surgieron peritos por doquier, analizando dicha captura, que si se trataba de “chivos expiatorios”, que cómo saben que son ellos si los detuvieron en flagrancia, que si les hicieron el examen de balística, ya no debió dar positivo porque ya pasó mucho tiempo. El asunto es que pocos lograban creer que habían detenido a los asesinos del empresario porteño, por el simple hecho de robarle la camioneta y que la pensaban vender en 15 mil pesos.

La sociedad no solamente se ha vuelto analista de los hechos cotidianos, sino que no cree en una dependencia que durante años no ha dado resultados a los guerrerenses. Si bien es cierto que en los últimos días la Fiscalía General del Estado ha logrado detener a varios presuntos homicidas de hechos violentos que han impactado en la sociedad, pero la falta de la dependencia ha provocado que la sociedad lo asimile con reservas y duda.

En Guerrero, la población espera que esta clase de actuaciones, en donde se captura a quienes cometen delitos, sea una constante, pero también esperan que los detenidos sean los verdaderos responsables de los hechos, porque de lo contrario estaríamos en un caso de simulación agravada, en donde la autoridad correspondiente se estaría jugando su última carta de credibilidad.

Comparte con tus amigos










Submit