Delincuencia… en el gobierno

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A VER, A VER… El que nace para maceta del cielo le cae el fertilizante, decía mi tía Sara-Lupe, a propósito de las estupideces que comete la gente un día sí y otro también.

Los hechos evidentes de los izquierdistas Clara Luz Flores, candidata al gobierno de Nuevo León, metida hasta las manitas con la secta de tráfico sexual NXIVM; Félix Salgado Macedonio, denunciado por agresiones sexuales a cinco mujeres, y David Monreal, candidato al gobierno de Zacatecas, “dedeando” en público el trasero de una dama, quien por cierto fue obligada a defender a su agresor, al parecer ya son parte de los usos y costumbres de Morena. ¡Imagínense!

Según se observa, aquí, allá y acullá brota el pus de ese partido propiedad del “mesías tropical” como lo bautizó el escritor Enrique Krauze.

El escándalo más reciente, ¿cuántos más habrá en la llamada “honestidad valiente” ?, es del diputado federal de Morena, Benjamín Saúl Huerta, quien abusando de su fuero atacó sexualmente a un joven de 15 años en un hotel de la Ciudad de México. En una grabación que circula por redes sociales, ese sujeto acobardado suplica a la mamá del muchacho: “No me destruya señora; lleguemos a un acuerdo económico. Yo le voy a pagar con creces, no me destruya”.

-Cómo que no me destruya, usted quiso destruir a mi hijo, respondió la mamá del joven de 15 años. Y sí, el diputado de izquierda, a todas luces un presunto criminal, a pesar de las evidencias negó hasta el último momento los hechos. ¿Quedará impune? Si tales actos hubieran ocurrido en otro partido político, hoy los morenistas estarían vomitando espuma pidiendo justicia. Pero no, como es uno de los suyos callan como momias.

El coordinador de la bancada morenista en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier, salió en defensa de su camarada de izquierda Benjamín Saúl Huerta, pues dijo que su bancada no solicitará el desafuero contra el abusador sexual de un menor. Y fue más allá al decir: “Las circunstancias ocurrieron fuera de su función como diputado federal”.

O sea, los militantes de Morena pueden robar, secuestrar, asesinar, violar, traficar drogas, siempre y cuando sea “fuera de sus funciones”. ¡Imagínense! Ahora bien, si el rey de Palacio no investiga ni condena los hechos, quiere decir que todos en Morena cojean de la misma pata. Vaya, vaya, vaya.

MIENTRAS TANTO…

¿En manos de quiénes estarán mis datos biométricos?, preguntará usted.

Mire. El jefe Diego Fernández de Cevallos dice que no es novedad que desde hace años la delincuencia opera con y desde el gobierno en turno. Antes se decía que eran delincuentes de “cuello blanco”, ahora son de “cuello moreno”, señala. Antes actuaban en bajo perfil. Hoy, con la 4T, es con total cinismo, apunta.

Veamos. El hecho de que Andrés Manuel López Obrador, presidente de México… sí, el presidente de México, haya aceptado públicamente, hace algunos ayeres, tener cercanía con la mamá e hijos del “Chapo” Guzmán, a la que saludó familiarmente en Sinaloa –“volvería a hacerlo”-, convierte al gobierno de la 4T en la segunda versión de la Cosa Nostra.

Ahí pudiera estar una explicación del por qué justifica “los abrazos y no balazos”, es decir la impunidad. O sea, si ya conocen dónde opera la delincuencia criminal ¿entonces para qué necesitan los datos biométricos?

El Instituto Nacional de Acceso a la Información advierte que con el padrón nacional de usuarios de telefonía móvil con datos biométricos (huellas dactilares, iris, rostros) mismos que controlará el gobierno, es un riesgo real para la protección de los datos personales y la libertad individual.

Bajo ese esquema, los millones de mexicanos estaríamos en peligro ante los criminales y en particular del peor delincuente con poder público: el gobierno, como en Venezuela o China. ¡Imagínense!

Ante ese peligro, el juez Juan Pablo Gómez Fierro otorgó sendas suspensiones o amparos al padrón de telefonía celular.

Peroooooo… esta decisión legal cayó como agua de riñón sobre la espalda del rey de Palacio, quien ordenó a uno de sus lacayos de nombre Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario de Seguridad Pública, que brincara a la yugular del impartidor de justicia a quien calificó como “juez a modo”, “juez de contentillo” que actúa de “queda bien”.

Sin embargo, el juez hizo caso omiso a las bravuconadas del francotirador de la 4T al advertir que no debe olvidarse que, en las actividades relacionadas con la seguridad pública, con el registro ante el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT), las autoridades deben respetar los derechos humanos, así como la protección de sus datos personales.

“No se entiende en qué medida se podría ver favorecida la investigación del delito, pues la entrega de datos personales no constituye una condición necesaria para que las instancias respectivas mejoren en su labor”, apuntó.

En efecto, con el pretexto de combatir a los delincuentes, que ahora están sentados a la diestra del rey de Palacio, se pretende convertir a los mexicanos en esclavos mediante el control de los datos biométricos. ¿Ustedes lo permitirán? Seguiremos informando. unomasmega@gmail.com

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