Desplazados encuentran sus viviendas incendiadas y saqueadas por comunitarios

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ACAPULCO.- Una caravana de vehículos donde viajaban 50 familias desplazadas de Xaltianguis por hechos violentos regresó ayer para recorrer el poblado bajo resguardo de corporaciones policiacas; sus viviendas fueron saqueadas e incendiadas por la policía comunitaria perteneciente al Sistema de Seguridad Xaltianguis (SSX) desde el pasado mes de mayo y pidieron a las autoridades municipales y estatales garantías de seguridad para poder regresar a sus casas.

Desde las 9:00 horas, los habitantes comenzaron a concentrarse en el poblado de Los Órganos, justo en el interior de una gasolinería, donde, sin solicitar vigilancia, llegaron efectivos de las policías Federal y Municipal, quienes ofrecieron acompañar la caravana de ocho unidades, que finalmente salió de ese punto al filo de las 10:30 horas.

Previo a la partida, uno de los desplazados, que omitió su nombre por temor a represalias, declaró que de manera general son más de 100 las familias que tuvieron que dejar sus hogares tras recibir amenazas de muerte y extorsión por parte de la autodenominada policía del SSX, que coordinaba Daniel Adame Pompa.

Entre lágrimas y coraje, los habitantes caminaron por los suelos donde sus
familias crecieron y vivieron durante años

Alrededor de las 11:20 horas, el contingente llegó a Xaltianguis y fue recibido por elementos del Ejército mexicano, Secretaría de Marina-Armada de México y policías Estatal y Municipal, quienes mantienen presencia en esa comunidad desde el pasado 13 de noviembre, para resguardar los recorridos por cada una de las viviendas de los desplazados.

Entre lágrimas y coraje, los habitantes caminaron por los suelos donde sus familias crecieron y vivieron durante años, solo que ahora con vidrios rotos, ropa y artículos esparcidos por todos lados entre las paredes tiznadas con cuadros consumidos por los incendios.

“No puede ser que 30 años de trabajo se puedan acabar así de rápido; lo único que les puedo decir (a los responsables) es que Dios los perdone por todo el daño que nos hicieron”, expresó una de las desplazadas al ver la situación de su vivienda luego de no haberla visitado en siete meses.

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