Dos liberalismos: el progresista y el conservador (1ª de dos partes)

Dos liberalismos: el progresista y el conservador (1ª de dos partes)

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Los revolucionarios de ayer, son los conservadores de hoy”. La burguesía en sus primeras etapas jugo un papel revolucionario, fue progresista, cuestionó, critico, enfrento, derrotó y superó al antiguo régimen feudal escolástico del medioevo. Pero una vez que se realiza como una clase dominante, se consolida en lo económico y toma el poder político, se volvió contra los intereses mayoritarios, pasando a ser una clase conservadora. Ya señalamos que con la formación de la burguesía se fue a la vez creando el capitalismo, así como su ideología y filosofa: el liberalismo político

Pero se afirma que después de esta etapa, nos encontramos que se dieron dos liberalismos, uno, es el que se formó primero, el filosófico, el político y el ético; es decir, el progresista, el que se pronuncia por el laicismo, el de la libertad y el del progreso, el del avance intelectual y el que está en contra de las cadenas que inmovilizan el pensamiento. Este liberalismo, es el que se enfrentó a los dogmas religiosos, a los abusos de los reyes absolutistas y a la oligarquía de sangre; es el liberalismo que ha tratado siempre de controlar al poder, sea dividiéndolo o democratizándolo.

Este liberalismo presupone la igualdad de los hombres y su derecho igualitario, tanto a ejercer la soberanía popular como a alcanzar tales fines. También inspiro el lema de “Libertad, Igualdad, y Fraternidad” de la Revolución Francesa. También, para este liberalismo, es inadmisible la existencia de privilegios individuales, tampoco se concibe el predominio de intereses de grupos o clases a expensas del bienestar colectivo.

Este liberalismo desato el “nudo metafísico” laboriosamente unido durante la edad media entre el poder divino y el poder temporal; fue el que limito las facultades del soberano para crear impuestos o exigir servicios militares. A partir del Renacimiento y hasta el siglo XVIII, la historia de la democracia se confunde con la del liberalismo. En efecto este último, revalidador de la razón, de la libertad y la dignidad del ser humano, fue por excelencia el encargado de sentar las bases filosóficas-políticas de lo que sería la democracia moderna.

Si observamos detenidamente, los anteriores conceptos, que concretan el sentido de la ideología liberal, en el llamado neoliberalismo, encontramos ya muy poco de esta teoría, la realidad es muy diferente a lo que pregonaba el liberalismo clásico.

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