El litio (Parte IV)

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El 19 de noviembre de 2019, EE. UU. inició un conflicto comercial con China ordenando a la empresa norteamericana Googlee a que dejara de proporcionar actualizaciones de su sistema operativo Android a los propietarios de teléfonos chinos Huawei y llevando a esta empresa al abismo.

China respondió imponiendo aranceles a los productos norteamericanos. Pero, ¿a dónde creen que EE. UU dirigió sus baterías de ataque, dónde puso sus miradas? Nada menos y nada más que en Bolivia, por lo que se supone que tenía que tomar el control de su gobierno, quitar a Evo Morales y evitar que China explotara y se hiciera o apropiara del litio, según el acuerdo comercial que tenían signado ambos países, China y Bolivia.

Además, a Trump le interesaba urgentemente quitar a Evo del gobierno y sacar a China de Bolivia. ¿No es esto lo que estaba detrás del golpe de Estado que se le propinó a Evo Morales? ¿No nos deja en claro los intereses que están entretejidos en esta red de conspiraciones geopolíticas? En cada país existen políticos y movimientos sociales capaces de traicionar a su propia patria; por ejemplo, la extrema derecha y derecha. Ahí tenemos el caso de México, donde los expresidentes vendieron o concesionaron millones y millones de hectáreas a las mineras extranjeras.

En cierta forma, Evo Morales es en parte culpable de su caída por su falta de previsión política. A este mandatario le faltaron en su gabinete consejeros políticos en cuestiones internacionales. Por sí solo, el expresidente Evo Morales ignoró de que la última batalla comercial se estaba llevando en territorio boliviano. A Evo Morales no le abrió los ojos ni se percató de la visita de Ivanka Trump a Bolivia una semana antes del golpe, la hija de Donald Trump; tampoco para que olfateara el peligro que se le avecinaba, de que EE. UU. estaba preparando el “jaque mate” de su gobierno.

El futuro de ese país es hoy más incierto de lo que era con Evo Morales y sus meras reservas de litio están ahora en manos de un puñado de traidores de las derecha y derecha extrema bolivianas.

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