El rosario… de Rosario

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A VER, A VEEERRR…Va de cuento. Varios hechos me constan. En la calle Las Flores, Pueblo Los Reyes, Coyoacàn, habitaba una mujer joven, nada que ver con caperucita roja,  activista de izquierda (léase socialista marxista), a la que acudía Andrés Manuel por allá de 1993 acompañado por su paisano Carlos Salomón, entonces delegado de la demarcación, a quemarle incienso y a catar los vinos de la universitaria. ¡Ahhh!.

Fueron varias visitas al domicilio de Rosario Robles Berlanga, que con el tiempo  se convirtieron en una amistad que rayaba en hermandad con el macuspano.
El tabasqueño, si bien se presentada con la camiseta del PRD, empero chupaba todo el dinero y poder del PRI, primero de Camacho-Salinas y después de Ernesto Zedillo, al que llegó de la mano de su paisa Salomón.

Manuel Camacho Solís, poderoso Regente de la ciudad, decía a todos sus cercanos: “Debemos fortalecer a la izquierda, son órdenes de Salinas”. En efecto, ese fue el proyecto político desde los años 70 hasta Peña Nieto.

Y sì, a todos aquellos que con el puño izquierdo en alto invadían predios, bloqueaban calles y tomaban inmuebles y hasta pozos petroleros, se les entregó el poder hasta la presidencia de México. ¡Virgen Santísima!

Rosario Robles Berlanga, a fines de los 90s hábilmente tocó el corazón de Cuauhtemoc Cárdenas, a través de su hijo, y logró convertirse en la Regenta interina y desde ahí vació las talegas de dinero del gobierno a la campaña del macuspano, a petición de Salomón y bendición de Zedillo.
Si bien el tabasqueño no cumplía con los requisitos para ser candidato, como tener cinco años de residencia en la ciudad de México, pues su credencial del IFE estaba domiciliada en Tabasco, pero Zedillo se pasó la ley por el Arco del Triunfo para apoyar al brody de Salomón.

Rosario, tal vez con un alto grado de romanticismo creía todo en quien se envolvía con el manto de la izquierda facciosa y le endulzaba el oído, un día sì y otro también, se entregó en cuerpo y alma a Andrés Manuel López Obrador que a ratos le hacía creer estaba destinada para llegar a Los Pinos. “Imagínate, ser la primera Presidenta de México”, le doraba la píldora.

Y Rosario reía a todo lo que daba…

Peroooooo….el gozo se fue al pozo. Apenas tomó las riendas del gobierno capitalino, Andrés Manuel instruyó atacar con todo a Rosario Robles y de paso al Ingeniero Cárdenas y hasta a su paisano y padre putativo que se quitó la camisa por él, Salomón. A esos tres los persiguió hasta diluirlos. ¡Imagínense!
A Rosario y a su fiel escudero Ramón Sosamontes Herreramoro los expulsó del PRD a través de una campaña mediática sin cuartel. No quería tener competencia política alguna. ¿Presidenta? ¡Ja,ja,ja! Dicen que se carcajeaba.

Empero Rosario poco tiempo después conoció unos videos que se dieron a conocer al mundo, donde se entregaba dinero sucio por Carlos Ahumada, su amigo intimo, a René Bejarano, secretario particular de Andrés Manuel, cuyo objetivo era conseguir obra pública, lo cual no  cumplió.

Y resulta que varios individuos de izquierda, como Carlos Imaz esposo de Claudia Sheinbaum, pasaron por maletas repletas con Ahumada.

Cuando Andrés Manuel se da cuenta que la mano que mecía la cuna pertenecía a  Rosario, hizo el coraje de su vida. Casi lloraba sangre y sacaba espuma de la boca, decían.

Después de esos puyazos, patines y trompones, la Chayo guardó cuarentena en su domicilio de Las Flores, Coyoacàn, hasta que se acercó con Peña Nieto.
-Te vas a afiliar al PRI?, le pregunté a fines de 2011. –No, por Dios, respondió mientras se persignaba. Años después su hija Mariana, fue dirigente del PRI-DF.

Y conoció a Emilio Zebadùa, pareja de una conocida periodista de izquierda con quien procreó a una criatura.

Emilio, modosito, casi le dice que era el amor de su vida y doña Chayo, se la cree. Y lo designa Oficial Mayor de Pronasol y después de SEDATU.

Emilio, contrata a varios abogados que operan en una oficina alterna, por Polanco para realizar trabajos personales. Eso se decía.

Robles Berlanga, hasta en los temas más simples consultaba con Enrique Peña Nieto, su jefe inmediato, no con Videgaray. No podía haber equivocación.

Ante el destape de la cloaca, en los sótanos del PRI se dice que MORENA obtuvo financiamiento del mismo gobierno de Peña Nieto. O sea el cordón umbilical une desde entonces al PRIMOR…

Inclusive gente cercana a José Antonio Meade, nos dice que Andrés Manuel llegó a la Presidencia de la República por un “pacto de sangre” que tuvo con Enrique Peña Nieto, quien dio vista para el Vo.Bo. a Trump, a través de su yerno Jared Kusner . Es decir, el grupo Atlacomulco està blindado.

Y el cerebro gris, el operador de ese pacto se llama Luis Videgaray.

Peroooo, en ese pacto de sangre no figura Rosario Robles Berlanga ¿Por qué? Resulta que sobre Rosario pesa un odio enfermizo de Andrés Manuel.

Y sì, luego que Rosario dijo que se convertirá en “testigo protegido” de la Fiscalía General de la República para denunciar presuntos desvíos de la Estafa Maestra, Andrés Manuel López Obrador instruyó que ese mecanismo no sea utilizado para “fabricar delitos”.

O sea, Emilio Lozoya, delincuente confeso, “si puede fabricar delitos”, pero su añeja enemiga, no.

Bajo ese doble discurso, Rosario debe rezar el rosario por lo menos en la cárcel los próximos cuatro años…. ¡Jesús, María y José! exclamaría mi tía Sara-Lupe.

(unomasmega@gmail.com)

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