Embajadorcito ejemplar

Embajadorcito ejemplar

Comparte con tus amigos










Submit

AMN.– No crea usted que le estoy hablando del cacahuatero embajadorcito mexicano, Marcelo Ebrard, no, le estoy hablando de un niño peruano que en este año se reveló ante el mundo al protagonizar una historia con un final feliz. Le estoy hablando de un embajadorcito ejemplar de 12 años, Víctor Martín Angulo Córdova, un chiquillo del Perú que ya es de fama mundial porque a falta de luz, en su casa por las noches se salía a leer y a terminar la tarea bajo un poste de alumbrado público. ¡Me pongo de pie y me quito el sombrero ante ese asombroso paradigma!

¿Que por qué no tenía luz? Eso qué importa, cuando hay miseria no vale la pena profundizar en ella. La cuestión es que Víctor Angulo fue captado un día por las cámaras que nos vigilan en la calle y pronto, sería entrevistado por un canal de televisión peruano y al figurar en redes sociales, su fama trascendió al mundo entero.

El pequeño Víctor Angulo sería nombrado por una universidad peruana como el embajadorcito de la lectura.

Yo diría que en esa universidad peruana se equivocaron rotundamente, yo le llamaría el señor embajador de la lectura.

A razón de esa fama y la vergüenza pública, el alcalde del pueblo de donde es originario Víctor Angulo en el Distrito de Moche acudió a su casa para que le pusieran el medidor de energía eléctrica con cargo a las arcas del municipio. Sí, el alcaldito se paró el cuello con el señor embajador de la lectura y con sus vecinos.

¿Qué nos dice este formidable ejemplo de superación de Víctor Martín Angulo Córdova? Nos dice que cuando alguien tiene hambre y sed por desconocer menos, busca leer en cualquier lugar, así sea bajo un poste del alumbrado público. ¡Qué ejemplo tan maravilloso! Claro, por aquellos barrios peruanos todavía se puede hasta leer en la calle, sin el temor de ser secuestrado, violado, descuartizado o algo por el estilo, como ocurre en México, donde hasta hoy, ningún gobernante ha sido capaz de poner fin a las temibles malformaciones sociales que han convertido a México en una sociedad morbosa, a la que ya nada le asombra, como no sean actos macabros cada vez más sádicos, cometidos por los hijos del diablo.

Lo malo de ese ejemplar embajadorcito de la lectura peruana, es que quiere ser policía para acabar con la corrupción.

Sin duda que Víctor Angulo debe ser un ícono de la inteligencia, un héroe, cuyo ejemplo debe ser seguido no sólo por los chiquillos de América, sino principalmente por los grandulones que no leen ni los cuentos de Pepito, el Memín Pinguín, la Familia Burrón, ni nada por el estilo, sólo están inmerso en opios como el futbol, el celular que resulta ser más importante que la familia y de otros opios como la televisión y la diabólica pornografía por Internet.

Otro ejemplo a seguir es para los mexicanos mi coterránea La Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, nacionalmente conocida por figurar en los billetes de a 200 pesos. La autora de “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón” era oriunda de Ozumba, Estado de México y entre 1660 y 1694, cuando murió, la Musa leyó aproximadamente cuatro mil libros, la mayoría de ellos p r o h i b i d o s por la Iglesia Católica. Sor Juana asombraba a todo el mundo. Cuando las virreinas, virreyes y curas de aquél entonces le preguntaban que ¿pará qué leía tanto?… Ella contestaba: “Para desconocer menos, señor”.

¿Algún día habrá en México algún gobernante que saque a los mexicanos de la ignorancia y los estimule a leer y leer y releer, para desconocer menos?…

Comparte con tus amigos










Submit