Endeudamiento y crecimiento

Endeudamiento y crecimiento

Comparte con tus amigos










Submit

Para que haya crecimiento, obvio que es necesario contar con ahorros, y estos pueden ser de origen interno o externo; pero los economistas opinan que el financiamiento del crecimiento con desarrollo se debe sustentar principalmente en el primero, sin embargo, sucede que en México es a la inversa, es el ahorro externo el que más preponderancia tiene para este fin: “en efecto, la inversión estatal depende en gran medida de un financiamiento extranjero”.

 

México es un país que siempre ha estado endeudado. Desde que obtuvo su independencia, se ha visto en las circunstancias adversas de solicitar préstamos a las potencias occidentales, sea a sus gobiernos, bancos o a particulares, y esto a la vez, ha sido motivo de conflictos, presiones o pretextos de invasiones de dichas potencias; y todo porque no ha contado con un sistema fiscal que provea de los recursos necesarios que requiere el sector público. Pero jamás habíamos llegado a los niveles de endeudamiento como el actual. Es tan evidente e innegable tal afirmación, que hemos llegado a una deuda impagable, la cual asciende a un total de 11 billones 27 mil 500 millones de pesos y nunca había alcanzado una proporción que sea equivalente al 45.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). La deuda externa del sector público es igual a 210 billones 804 mil 8 millones de dólares. Antes de 1973, la deuda era manejable, razonable, después de este año, es un problema sin solución.

 

En el siglo pasado, la deuda pública creció a niveles enormes y sin precedentes respecto al tamaño de la economía y la captación de divisas a partir de 1973. La deuda pública externa se multiplicó 22 veces en las tres últimas décadas transcurridas de 1970 a 2020.

 

Ahora bien, ¿nos ha hecho bien tal desmesurado o gigantesco endeudamiento externo? ¿Nos ha traído crecimiento con desarrollo? Existen los elementos para afirmar que dicho endeudamiento fue un lastre para el crecimiento y desarrollo económico. Si a partir de 1973 se empezó a dar un mayor endeudamiento, resulta que a partir de este año al 2000, es un periodo en el que se habla de una década perdida y otra de estancamiento, de un ritmo de crecimiento muy bajo, etcétera.

 

Continuará.

 

Comparte con tus amigos










Submit