Estados Unidos, China y el litio (Parte II)

Estados Unidos, China y el litio (Parte II)

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Los Estados Unidos (EU) y China, principalmente, están en una competencia por apoderarse de los yacimientos más importantes del mundo, entre ellos, el de Bolivia y México. Este es el fondo de la política exterior de los EU para con ambos países y con Venezuela, pero el motivo real no es más que el petróleo por ser este país el que tiene las mayores reservas de este recurso en el mundo.

El golpe de Estado que se le dio a Evo Morales no tiene más explicación que el litio: un recurso que, para su explotación en dicho país, ya hay tratados con China y esa es la preocupación de los EU, que quiere participar en el negocio disfrazando su política intervencionista con el ropaje de la democratización de Bolivia. Afirma que ese es su interés y no otro, pero es EU quien está detrás del golpe de Estado.

Algo semejante sucede con México: el fondo del apoyo del gobierno de Trump a la familia LeBarón y su supuesta preocupación por los cárteles de las drogas porque representan un peligro para tal país por ser terroristas no son más que una presión al gobierno mexicano para que se les deje entrar a la región y explotar los yacimientos de litio que ahí existen, no son más que pretextos para poder intervenir en la zona que cuenta con los yacimientos de litio en el norte del país, pero resulta que China y Canadá se le están adelantando a los EU.

El litio tiene la propiedad de poder almacenar energía, que es el problema fundamental de cualquier sociedad; además es una energía limpia y, con esto del cambio climático, es imprescindible hacerse de dicho recurso. Por ello, Trump pretende comprar Groenlandia, lugar en el que se encuentran también grandes yacimientos de litio, además de otros minerales: oro, plata y minerales pesados, como el níquel, platino, vanadio, etc.

Se cree que este asunto del litio que existe en el norte del país, Sonora, Chihuahua y Tamaulipas, ha alimentado las ideas separatistas y anexionistas a los EU por parte de los gobernadores como Claudia A. Pavlovich, Corrales y Cabeza de Vaca.

Como siempre, el camino y la solución fácil es la escogida por los políticos. Fox, Calderón y Peña tomaron la decisión de concesionar su explotación a empresas extranjeras, cuando una alternativa podría haber sido la de hacerse de las tecnologías y ser explotado por empresas nacionales o paraestatales. Hacer nichos tecnológicos en función de esos recursos son detonantes para el crecimiento y el desarrollo económico; en efecto, no se cuentan con dichas tecnologías, pero se conocen. El problema es que esto no va con el neoliberalismo. Continuará.

 

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