Exigen en Atoyac cumplimiento a la recomendación de la CNDH para saneamiento del río Atoyac

Exigen en Atoyac cumplimiento a la recomendación de la CNDH para saneamiento del río Atoyac

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Exigieron transparencia y rendición de cuenta; afirmaron que no se ha aplicado el recurso millonario etiquetado


Julio César Damián

Miembros del colectivo ambientalista “Salvemos el río Atoyac”, denunciaron que incumplimiento por parte de autoridades, en la recomendación que emitió la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), para el saneamiento del río Atoyac, y exigieron transparencia y rendición de cuentas en el manejo del recurso destinado para estos trabajos.

Encabezados por el activista Arturo García Jiménez, en conferencia de prensa, los miembros de la sociedad civil, quienes puntualmente se deslindaron de cualquier partido político, dijeron ser un grupo de ciudadanos preocupados y comprometidos por la problemática ambiental y el mal manejo de los residuos sólidos en los municipios de Atoyac de Álvarez y Benito Juárez.

El día 29 de agosto del 2019 se dio a conocer la recomendación número 56/2019 sobre el caso de violaciones a los derechos humanos, a un ambiente sano y al saneamiento del agua por la contaminación del río Atoyac por descargas de aguas residuales municipales no controladas y por la inadecuada gestión de los residuos sólidos urbanos en ambos municipios, en agravio de quienes habitan y transitan en estas municipalidades.

Y a casi dos años de la recomendación acusaron inercia burocrática y desinterés de los alcaldes, además de que las dependencias del estado y la federación han sido los principales obstáculos para que la recomendación se lleva a cabo, ante esto, mencionaron que el colectivo ambientalista se convierte en la contraparte social para monitorear, gestionar y presionar para el cumplimiento de las metas y objetivos.

Por eso exigieron transparencia y rendición de cuentas ya que, producto de la recomendación se gestionaron recursos para diversos proyectos que fueron ejecutados por la presidencia de Atoyac, la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Pero al hacer una revisión de los trabajos constataron que solo se aprovechó la infraestructura que ya estaba, se instalaron colectores de aguas negras conectados parcialmente a las tomas domiciliarias pero todo conduce directamente al río, además, tanto en El Paraíso como en El Ticuí no hicieron las lagunas de oxidación como lo marca el proyecto.

Tampoco observaron trabajo en el encauzamiento del arroyo cohetero salvo al final que metieron tubería que también descarga directamente en el río; la laguna de oxidación de Atoyac también quedó sin operar y no hicieron labores de reforestación, mientras que el recurso destinado para todo este trabajo integral asciende a un total de 44 millones, 565 mil, 576 pesos con 55 centavos, dinero que suponen quedó en los bolsillos de unos cuantos políticos.

Por eso hicieron un llamado al Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del Estado de Guerrero (Itaigro), al Congreso del estado y a la CNDH para que practiquen una exhaustiva auditoría a los organismos que ejecutaron el recurso público, ya que el monto de lo supuestamente invertido con lo observable de lo hecho, no coincide.

El presupuesto ejercido durante el actual trienio vinculado a obras ambientales son cuatro obras que se supone fueron ejecutadas por la CAPASEG y el municipio: Obra de encauzamiento de aguas negras y laguna de oxidación en El Paraíso, con un presupuesto de 11 millones, 765 mil, 576 pesos con 55 centavos; Encauzamiento y laguna de oxidación en El Ticuí, con un presupuesto de 12 millones, 500 mil pesos; Rehabilitación de la laguna de oxidación de Atoyac, nueve millones, 600 mil pesos.

Y el encauzamiento del arroyo cohetero con un presupuesto de siete millones, 200 mil pesos, además una obra por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), la cual consiste en la reforestación de la cuenca del río con un presupuesto de tres millones y medio, mientras que en la orilla del afluente no se observa un solo árbol plantado.

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