Futbol y política

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Marco dos factores por los cuales un político se va a otro partido político.

Y para continuar con el título de este texto señalo que el ex futbolista hoy directivo Ricardo Pelaéz es congruente con lo que realizó como deportista y lo que está llevando a cabo como director deportivo.

Para quienes lo observaron como jugador presentaba cualidades para meter la pelota en la portería contraria. Su especialidad, si algo se le puede reconocer, es el uso extremidad superior. Fue extraordinario cabeceador.

Ahora utiliza su capacidad pensante para desarrollar su trabajo como directivo.

Peláez inició en el América, se fue a Necaxa (aquí destaca su cabeceo con goles), regresa al América –jugó el Mundial en Francia- y de aquí se fue al Guadalajara donde se despide el balompié.

Antes de ser director deportivo se desenvuelve comentarista en Televisa. Fue contratado como funcionario por América, pasó al Cruz Azul y actualmente se desempeña en Guadalajara.

La característica de Peláez para “pasarse” de un equipo a otro, ya sea como futbolista y director obedece a su buen cometido en ambos puestos. Vamos es un profesional.

En este sentido sucede lo mismo con los políticos. Sin embargo, habría que acotar el término profesional en la política.

Conceptualizo. Profesional es aquella persona que vive de ese oficio o profesión. Aquí entraría a debate si lo hace bien.

En el caso de Peláez lo hizo muy bien, era goleador.

Con los políticos se vería su actuación en la solución de problemas. O en ser un buen administrador.

Abordo las dos cuestiones de porque se trasladan de un partido a otro. Y se puede considerar que quien se encuentra en el poder busca a ese personaje. Tiene mayor reconocimiento a su labor cuando lo invitan por ser de otra ideología. No se privilegia su inclinación sino su trabajo.

Tiene cierta mácula cuando ese político se “va” a otro partido cuando se acerca un proceso electoral. Por lo general lo realiza por intereses personales.

Tendría un extenso recato cuando se cambia de partido en temas de trascendencia nacional. Por ejemplo, Belisario Domínguez, quien como diputado señaló públicamente al asesino de Francisco I. Madero. Después sería asesinado por órdenes de Victoriano Huerta.

El político que es participante en las huestes de otro partido puede ser considerado por su experiencia o su habilidad. Tal y como lo hace Ricardo Peláez.

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