Hombre roba celular a discapacitado y policía lo obliga a regresárselo

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Un discapacitado sufrió el robo de su celular por parte de un amigo en su propia casa, lo empeñó por 500 pesos en Cacalutla, Atoyac de Álvarez


Un señor que sufre de una discapacidad en sus pies sufrió el robo de su celular en el interior de su propia casa, luego de que invitó a pasar a un “amigo”, a quien ofreció una taza de café y en un descuido lo despojó de su teléfono, el cual llevó a empeñar por 500 pesos; el atraco ocurrió en la comunidad de Cacalutla, en el municipio de Atoyac de Álvarez.

El afectado se vale de dos bastones, uno en cada mano, para poder desplazarse, debido a que tiene problemas en sus extremidades inferiores que le impiden caminar por su propia cuenta.

Al darse cuenta del robo llamó insistentemente a la policía, que en un principio no acudía pero ante la insistencia del señor de la tercera edad, acudió para apoyarlo.

Cuando llegaron los uniformados escucharon que el afectado, el señor Jorge “N”, quien tiene problemas para desplazarse, sabía plenamente quién le había robado el teléfono porque lo acababa de meter a su casa y como un acto de abuso de confianza le robó el equipo de telefonía e insistió a los policías que fueran por él a su casa porque solo él se había metido a su casa y era el único sospechoso y al ver la condición física del señor, acudieron por el presunto ladrón.

“Yo lo invité a pasar a mi casa, yo estaba tomando café y le dije pásale, cuando pasó vio mi celular y esperó a que nos saliéramos al corredor y me sentara para decirme que le regalara agua, todavía yo le dije, oye estás viendo que no puedo caminar y ya me senté y me dijo, no te preocupes, yo me sirvo solo y fue entonces que se metió nuevamente, hizo como que se sirvió agua y aprovechó para robar el celular”, dijo el anciano al acusar a Rafael “N”.

Cuando se llevó el teléfono de inmediato lo apagó para que no lo pudieran localizar o contactar, agregó.

Y tras negarlo en varias ocasiones y presionado por la policía para que pagara o regresara el dinero, el hombre finalmente admitió que él robó el teléfono y que lo fue a empeñar al centro de Atoyac por 500 pesos porque ocupaba dinero.

Finalmente acudieron al lugar donde lo había empeñado, pagó el dinero que debía y regresó el teléfono al hombre discapacitado. (Redacción)

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