Hombres de Estado

Hombres de Estado

AMN-. ¿Es AMLO un hombre de Estado o un anticristo? ¡Uff…! vaya pregunta que me formula un estu- diante de derecho que forma parte de mis tres lectores y radioescuchas en Puebla. ¿Anticristo? No lo sé. El tiem- po lo dirá. ¿Hombre de Estado? Para nada, brincos diéramos por tener en la Presidencia de México a un hombre de Estado.

En mi largo andar de casi 40 años de actividad periodística he tenido la opor- tunidad de entrevistar a por lo menos
2 hombres de Estado: el ilustre filósofo español José Ortega y Gasset y al histo- riador, escritor e ideólogo del sistema priista, Jesús Reyes Heroles.

¿Pero a todo esto, qué son los hom- bres de Estado?

La tesis de José Ortega y Gasset sobre los hombres de Es- tado es muy sabia: “el hombre de Estado debe tener virtudes magnánimas”.

Para Reyes Heroles, los hombres de Estado deben tener “la virtud de pensar largo, actuar corto y con sabiduría”.

Para el ilustre pensador ecuatoriano don Rodrigo Borja, los hombres de Estado son aquellos que piensan en las futuras generaciones y no, en las próximas elecciones.

¿Será por ello que el llamado mesías de Macuspana ya pien- sa en la revocación de mandato para las elecciones federales intermedias de 2021, para perpetuar a su partido en el poder al más puro estilo del PRI? ¿Qué no los mexicanos que votaron por él lo eligieron por 6 años? ¿Cuál es el chiste de la revoca- ción de mandato y dónde está el plan con maña? Pues en hacer campaña electoral para que Morena obtenga la mayoría abso- luta en la Cámara de Diputados y no tenga que andar pidiendo frías a sus opositores para concretar reformas a la Constitu- ción. ¡López Obrador quiere el poder absoluto! Su mentalidad es de un gobernante absolutista. Y el absolutismo está a sólo un paso de la tiranía.

Para el ideólogo del panismo Diego Fernández de Cevallos, An- drés Manuel López Obrador, a quien llama el Diosmanuel que todo lo purifica, “no le merece respeto y gratitud a nada ni nadie, porque ese pasado es íntegramente malvado y devastador”.

Para el general y político Jorge Carrillo Olea los hombres de Estado son: Hombres capaces de discernir entre los valores nacionales que deben preservarse y su certidumbre sobre lo que debe transformarse. Un hombre de total respeto por las  instituciones, de conducta transparen- te, que sea sensible a la crítica positiva y tolerante con la crítica insana y sepa cuál es cuál. Es emblema honroso de su patria. Un ser capaz de pensar con orden y no someterse al tentador recurso de la demagogia.

Sí, los hombres de Estado no son los dioses omnipotentes que concentran todo el poder en sí mismos haciendo trisas a las instituciones, como hoy lo hace López Obrador con las estancias infantiles y los organismos reguladores independientes y sólo porque él debe ostentar el poder absoluto, sin ninguna institución que lo frene en sus excesos, asísetratedelaCNDH,elINEytalytal.

Recordaré brevemente a algunos hombres de Estado a nivel mundial. Nel- son Mandela, Winston Churchill, Franklin Roosevelt, Charles de Gaulle, Gamal Abdel Nasser y Mijail Gorbachov y en lo nacional a Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Lázaro Cárdenas y Benito Juárez quienes por cierto sufrieron también la tentación del absolutismo y la tiranía, porque final- mente el poder transforma a los hombres y en algunos casos los vuelve locos o como decía Emiliano Zapata “la silla presidencial vuelve malos a los hombres buenos”. info@ agenciamn.com