¿Hubo traición?

¿Hubo traición?

Comparte con tus amigos










Submit

A ver, a ver… A pesar de que el presidente electo Andrés Manuel López Obrador ha querido minimizar los efectos negativos de su decisión personal de cancelar las obras del nuevo aeropuerto de Ciudad de México, las cosas van subiendo de tono.

Los inversionistas están muy molestos y dispuestos a defenderse de lo que consideran una grave traición.

El tabasqueño les prometió en campaña respetar el proyecto si lo apoyaban; aceptaron. Ahora dicen “mi mamá dice que siempre no”.

El asunto no es para menos, pues el día en el que anunció su fatídica noticia seguían vigentes 24 contratos por un monto superior a 129 mil millones de pesos, firmados con 44 empresas nacionales y extranjeras.

Los contratos signados en tiempo y forma son de obra pública; el resto corresponde a bienes y servicios, según destaca el portal del Grupo Aeroportuario de Ciudad de México.

Andrés Manuel, en las reuniones que ha tenido con los contratistas, ha pretendido convencerlos para que inviertan en el aeropuerto de Santa Lucía, cuyo lugar resulta inviable para los empresarios en comparación con el proyecto en Texcoco.

Los contratistas que aceptaron reunirse con el presidente electo el pasado 5 de noviembre fueron con la idea de escuchar una buena propuesta, pero no la hubo. Lo que sí escucharon fue una advertencia, que si no aceptaban a Santa Lucía, no habría más contratos para las empresas que se negaran.

Hipólito Gerard, de la constructora GIA, yerno del expresidente Carlos Salinas de Gortari, que tiene un costoso contrato por 84 mil 828 millones 377 mil 320 pesos en el nuevo aeropuerto, dijo lo siguiente: “nos explicaron que conforme a la ley se finiquitará el proyecto del NAIM, por lo que ambas partes mostraron voluntad de avanzar en la terminación de este proyecto”.

Las otras empresas que acudieron fueron Coconal, que tiene un contrato por siete mil 926 millones 299 mil 964 pesos; la Peninsular Compañía Constructora, propiedad de Carlos Hank Rhon, por siete mil 359 millones 204 mil 570 pesos junto con Prodemex y Operadora Cicsa; Astaldi SPA y PROC Mina, por seis mil 498 millones 409 mil 900 pesos; ICA, Flour e Industria del Hierro, con dos contratos, uno por cuatro mil 267 millones 339 mil 854 pesos y otro por tres mil 656 millones cinco mil 433 pesos.

Se sumaron las empresas Sacyr Epccor, con un contrato por mil 399 millones 983 mil 17 pesos, además de Construcciones Aldesem y Aldesa Construcciones, por mil 242 millones 171 mil 349 pesos, entre otros.

Según se observa, la Constructora GIA de Hipólito Gerard es la más afectada. Parte de esa inversión millonaria corresponde a Salinas de Gortari, se dice.

Este 5 de noviembre, el expresidente lanzó el primer petardo al decir que estamos ante un momento maquiavélico porque la República está ante un gran riesgo, el de renacer o desaparecer.

Quien se prepara para gobernar tiene que prepararse para el golpe inesperado, añadió.

Mientras tanto, este domingo 11 de noviembre se anuncia una gran marcha en Ciudad de México en apoyo del NAIM y contra Andrés Manuel López Obrador, donde se dice que participarán unos 40 mil trabajadores que quedarán desempleados al cancelarse la obra.

Esta será una de las primeras acciones políticas que se anuncie en contra de lo que se considera un gobierno populista similar al de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Evo Morales. Vaya, vaya, vaya.

Comparte con tus amigos










Submit