La ayuda mutua ante el COVID-19

La ayuda mutua ante el COVID-19

Comparte con tus amigos










Submit

La tragedia de la pandemia atrae la ley de la naturaleza del todos contra todos. La escasez de los recursos, ya sea económicos o alimenticios, hará de la ley la lucha y permanencia de los más fuertes o de los que mejores se adapten a esta nueva situación mundial; sin embargo, también en este momento ocurre el surgimiento de una nueva ley, la de la ayuda mutua, como señala el anarquista ruso Piotr Kropotkin en su texto que responde a la teoría del darwinismo social y a la lucha de la existencia.

Kropotkin señala que la sociedad de ningún modo se ha creado sobre el amor ni tampoco sobre la simpatía, sino sobre la conciencia instintiva de la solidaridad humana y de la dependencia recíproca, dice en el ensayo publicado a principios de siglo XX, luego de su experiencia en Siberia, uno de los lugares más difíciles del mundo.

La crisis mundial derivada del COVID-19 está moviendo y revelando la débil condición de los estados más fuertes y la precariedad de los más débiles, pero también está mostrando las fortalezas y las debilidades de las culturas, comportamiento y tradiciones de las sociedades, tanto las occidentales como las asiáticas: la indisciplina y la disciplina; el autoritarismo y la democracia, incluso la religión.

La sociología de la enfermedad develó todos estos factores y su influencia en el contagio, desarrollo, expansión y declive del coronavirus. En China, su expansión se debió a que como país autoritario no se informó de manera oportuna, pero, en cuanto reconoció el problema, la ancestral disciplina asiática y el autoritarismo permitieron un control más o menos rápido. En Corea y Japón, igual en su condición de países asiáticos, se comparte una misma costumbre que en China: son extraños los saludos de mano; allá se inclinan con una reverencia.

De Europa, los países más afectados son los católicos, como Italia y España, con una mayor tradición de saludo, que tiene que ver con el roce corporal, ya sea con apretón de manos y abrazos, además de una mayor convivencia social. Lo mismo ocurre con la antes llamada hija mayor de la Iglesia, Francia, a diferencia de los países sajones como Alemania y la Gran Bretaña, cuyas religiones son protestantes.

Otra cuestión importante es la existencia de estados fuertes, que les permitió mantener con amenazas de sanciones a la gente en sus casas. Otro elemento crucial aquí es que quienes practican oficios informales son los migrantes, es decir, los indocumentados, mientras que el resto de la gente tiene un empleo formal que les permite obedecer las instrucciones.

Estas diferencias, que son notables, tuvieron una fuerte coincidencia, los fuertes lazos de solidaridad que encontraron para resolver algunas de las necesidades apremiantes son de suma importancia y logran hacer más llevadero el aislamiento social.

En México tenemos condiciones muy diferentes. Aquí, más del 50 por ciento de los residentes, la mayor parte de ellos mexicanos, son trabajadores informales, cuando en otros países son los indocumentados quienes tienen esta condición de empleos. El Estado prácticamente no existe. Hay una fuerte tradición de saludar de mano, abrazos y besos. Esta cultura de comportamiento arraigada nos hace muy vulnerables al contagio del COVID-19.

Las consecuencias económicas del problema de salud ocasionado por la pandemia son incalculables todavía; sin embargo, a lo que se apela es a la solidaridad social, a la ayuda mutua. No será definitivamente, como señala la ley de la selva, el más fuerte el que sobreviva ni el que se adapte mejor a las condiciones, sino el que se considere y acepte como codependiente de los demás, de la ayuda mutua. Esto será muy importante porque la principal recomendación de quédate en casa no podrá funcionar para todos debido a que hay muchísima gente; el INEGI estima que más del 50 por ciento tiene trabajos informales que los hace vivir al día y salir a la calle para sobrevivir y tener de qué alimentarse. Con ellos debe darse las mayores muestras de solidaridad para que regresen a casa más rápido y no estar expuestos a contagios, porque si algo nos demuestra el texto de Piotr Kropotkin es que el evolucionismo funciona mejor con la ayuda mutua.

Comparte con tus amigos










Submit