La forma y el fondo

La forma y el fondo

“En política la forma es fondo”, solía decir el ilustre ideólogo priista, don Jesús Reyes Heroles.

¡Cuánta razón tenía el tuxpeño llamado el Ortega y gasset mexicano! Porque la forma y el fondo son fundamentales no sólo en la vida política sino en el quehacer cotidiano de nuestros actos.

En particular para el político simulador, la tesis de don Reyes Heroles sigue siendo válida ya que guardan solamente formas o actitudes aparentemente buenas y hasta humanistas, cuando en realidad sólo manipulan a sus seguidores, traicionándolos con sus acciones de simulación pues solamente buscan satisfacer sus intereses particulares. En este contexto de formas y fondo, recibo por carretadas cientos de despidos muy poco ortodoxos que lleva a cabo Andrés Manuel López Obrador en todos los ámbitos de la burocracia nacional. Los quejosos no dudan en afirmar que estamos ante un régimen revanchista, odiador de ideologías y de talentos que se han formado en la administración pública en los últimos 30 años y con experiencias probadas.

Digno de mención es el caso de los trabajadores del SAT corridos en gran parte de la República Mexicana, muchos de los cuales fueron materialmente secuestrados en baños, bodegas y oficinas para que firmaran sus renuncias, no sin antes echarles una letanía de amenazas. Sí se configura el delito de secuestro será muy peligroso para el régimen de López Obrador porque a todas luces, hay autoritarismo gubernamental, pues la nueva burocracia llevada por AMLO a las instituciones públicas, están en ayunas de todo y en muchos casos actúan como auténticos mamarrachos. La mayoría de los medios de comunicación han ocultado este terrible fenómeno de violación de derechos humanos y la intención del régimen Lopezobradorista es deshacerse de más de 200 mil servidores públicos, de los cuales más de 7 mil han realizado el llamado servicio civil de carrera con sueldos superiores a los 108 mil que gana el peje quien no quiere que absolutamente nadie gane más que el Presidente de la República.

Otro caso verdaderamente lamentable es el de los aproximadamente 100 negociadores del Tratado de Libre Comercio con Canadá y Estados Unidos, a los que AMLO les ha dado una auténtica patada en el trasero sin las liquidaciones de LEY y menos con las formas civilizadas de un gobierno que se supone debe ser ortodoxo. La mayoría de los integrantes de ese extraordinario equipo negociador lleva 3 décadas formándose en las lides comerciales, las cuestiones jurídicas de rigor que rigen en los países con los cuales México ha asignado tratados comerciales y la mayoría son doctos en economía, relaciones internacionales y tal y tal. ¡Es inaudita la soberbia y prepotencia con la ha llegado López Obrador y sus huestes morenistas, priistas, panistas y de tantos sabores al poder! 

¿Qué hará el gobierno de López Obrador en caso de que el TLC sea ratificado por los congresos de México, Estados Unidos y Canadá? ¿Los nuevos burócratas que no saben ni pio y menos de experiencia comercial tendrán que decirle sí a todo a Estados Unidos y Canadá? ¡Qué peligroso! Habrá que recordarle al régimen Lopezobradorista dos máximas de nuestros abuelos que: “La educación se mama” y que “La inteligencia no se da en maceta”.

Inconcebible la forma en que el régimen Lopezobradorista se está deshasiendo de hombres y mujeres por demás talentosos solo por decisiones políticas en las cuales se ve el hígado por delante.

Por lo pronto ya suman más de 5 mil demandas laborales y de violaciones a los Derechos Humanos ante la CNDH y se cree que la cascada de inconformidades podría llegar incluso a la ONU y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos. Porqué la meta del gobierno Lopezobradorista es correr a más de 200 mil servidores públicos, muchos de ellos que llevan a cabo labores estratégicas. El régimen de la 4T tendrá que pagar millones y millones de pesos a la burocracia valiosa que corrió vergonzosamente y los mexicanos tendremos que ser víctimas de una nueva burocracia aprendiz de todo y oficial de nada.