Lozoya… más circo

Lozoya… más circo

Comparte con tus amigos










Submit

A VE, A VER… Emilio Lozoya Austin, recomendado por Carlos Salinas a Enrique Peña Nieto, al parecer resultó no solo un  delincuente confeso, sino un traidor de siete suelas. Traicionó a todos aquellos que le tendieron la mano para enriquecerse y enlodó con dinero sucio a sus familiares más cercanos, o sea, su esposa, hermana y hasta a su madre.

 

Su confesión a través de una carta entregada por su padre Emilio Lozoya Thalman, hombre de izquierda muy cercano a Salinas, al fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, donde acepta haber recibido dinero de la empresa brasileña Odebrecht, brazo financiero de Lula da Silva, para supuestamente “financiar” la campaña de Peña Nieto, en 2012, lejos de ayudarlo lo hundirá en el fango.

 

Lozoya Austin, aconsejado por su papá, al parecer no se ha dado cuenta que haber negociado prerrogativas con Andrés Manuel López Obrador, en realidad ha hecho un pacto con El Diablo. No lo dejará en paz hasta que le haya consumido la última gota de su sangre.

 

La litis que llevaban sus anteriores abogados encabezados por Coello Trejo, era la puerta de salida victoriosa, quizá más tardada, pero mejor librada.

 

Veamos. El fiscal general Gertz Manero dijo en un video que Lozoya Austin presentó ante la FGR una denuncia de hechos sobre una serie de sobornos que le entregó la constructora brasileña Odebrecht, dinero que fue “utilizado para financiar la campaña electoral de Enrique Peña Nieto, en 2012”.

 

“El que después fue presidente (Enrique Peña Nieto) y su secretario de Hacienda (Luis Videgaray) son las personas que este individuo está presentando en la denuncia, señala que fueron los que le ordenaron que ese dinero fuera entregado a varios asesores electorales extranjeros que colaboraron y trabajaron para la campaña de estas dos personas”.

 

El fiscal dijo que Lozoya Austin entregó como indicios de prueba en su denuncia los testimonios de cuatro testigos, recibos del dinero involucrado y un video, todo lo cual será analizado por el Ministerio Público Federal.

 

A partir de esta denuncia de Lozoya, la FGR abrió una carpeta de investigación en donde se efectuarán peritajes a las pruebas documentales presentadas, se entrevistará a los testigos ofrecidos por el exdirector de Pemex y “en el caso de que sea procedente, a las personas que él imputa los llamaremos a declarar”, dijo.

 

Entre los asesores extranjeros en la campaña presidencial del Partido Revolucionario Institucional en 2012 se menciona al venezolano Juan José Rendón.

 

Otros asesores extranjeros que se mencionan son Ralph Murphin, de Estados Unidos; Nuño Cruz, de Portugal; Carlos Soto, de Argentina; Seinet Sánchez, de República Dominicana; Yago de Marta, de España; Luis Fernando Martín, de Colombia; Ramón Guillermo Abeledo, de Venezuela; Alia María Icaza, de Ecuador; Patricia Gallardo, de Argentina; Melisa Díaz, de Estados Unidos, y Juan Hernández, quien también trabajó con Vicente Fox.

 

El fiscal general destacó que en su denuncia, Lozoya habla de otros 120 millones de pesos de Odebrecht, que fueron destinados para la compra de votos de diputados federales y senadores para que resolvieran a favor de las reformas estructurales, aprobadas entre el 2013 y el 2014.

 

La denuncia entregada a la FGR contiene los nombres de los exlegisladores involucrados, “pero su identidad se mantendrá en reserva hasta que se reúnan las pruebas suficientes para judicializar el caso”.

 

Otro de los casos incluidos en la denuncia es el de Etileno XXI, proyecto que el gobierno de Felipe Calderón entregó a la empresa de Marcelo Odebrecht, y en el cual, según las pruebas aportadas por Lozoya, se benefició también a una empresa mexicana que actuó asociada a la brasileña, y obtuvo privilegios en la compra de insumos. “Para esto, se pagaron otros 84 millones de pesos a los mismos legisladores que aprobaron las reformas estructurales”, dijo.

 

A simple vista estamos ante un escandaloso hecho de corrupción.  Pero como lo dijo oportunamente el fiscal general: “Tiene que probar lo que diga”.

 

El director de Odebrecht en México, Luis Alberto de Meneses Weyll, en su declaración ministerial aceptó haber entregado a Lozoya Austin 10.5 millones de dólares a cambio de obras para la empresa brasileña. Pero  Lozoya nunca le mencionó que el dinero sería para financiar la campaña presidencial del PRI, ni para sobornar a políticos.

 

O sea, el dinero que recibió de Odebrecht se lo comió él solito. Los depósitos millonarios a sus familiares son pruebas contundentes.

 

Empero, Lozoya Austin al darse cuenta de la desesperación casi delirante de Andrés Manuel, por el fracaso rotundo de su gobierno en todos los órdenes de la vida nacional, optó por aventarle una carnada: ventanear a sus enemigos políticos, como una forma de darle oxígeno artificial.

 

Sin embargo, debido a la tragedia humanitaria en la que ha sumido el gobierno de López Obrador a México, no le alcanzará para eclipsar los casi 60 mil muertos y medio millón de contagiados por COVID-19. Y contando.

 

A esa cifra hay que sumarle los 60 mil homicidios dolosos que van, así como los 25 millones de nuevos pobres en este 2020. Y contando.

Entonces no hay circo político que lo salve de una revuelta social y un posible cambio violento de régimen. En fin, en fin.

(unomasmega@gmail.com)

 

Comparte con tus amigos










Submit