Matriarcado y patriarcado

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Mujeres de México y del mundo, levantaos para luchar cuerpo a cuerpo hasta lograr un digno binomio entre matriarcado y patriarcado.

Haré historia. En tiempos inmemoriales, era la mujer el pilar fundamental de la sociedad, era la que partía el queso y lideraba la tribu y la que decidía quiénes y cuántos serían los padres de sus hijos. Se vivía la era del matriarcado y la poligamia.

Después se produciría una silenciosa revolución en la que no hubo muertos, heridos ni desaparecidos. Cuando las tribus dejaron de ser nómadas, comenzaría a reinar la era del patriarcado: el hombre se hizo dueño de tierras, animales y riquezas.

En esa nueva era patriarcal se daría el nacimiento del término famulus, que quería decir familia de un solo hombre, es decir, en la que el macho era dueño de vidas y muertes de la esposa e hijos.

Los estudiosos de la sociología no dudan en que, al iniciarse la era del patriarcado, también se iniciaba la era de la esclavitud y el ponzoñoso machismo. En la era del patriarcado, la mujer cumpliría con un infame rol de esclavismo, en el que debía permanecer, según la definición popular, cargada y tras la puerta, es decir, una máquina de hacer hijos.

Pero ese maldito rol sería mandado a la rechintola cuando, de manera organizada y valiente, las mujeres comentaron a exigir igualdad de derechos ante el hombre. Hasta la era napoleónica, las mujeres no podían poseer tierras o riqueza alguna, solamente las reinas en las monarquías.

Sería precisamente en el código napoleónico en el que por primera vez se consagrarían los primeros derechos de la mujer, aunque las luchas aún continúan por el acendrado machismo y la discriminación de las propias instituciones gubernamentales que se niegan a aceptar que las mujeres ganen empoderamiento en la sociedad.

En 1911, como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez el 19 de marzo para exigir el derecho al voto, ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y todo el terreno académico y la no discriminación laboral.

Hoy en día, las mujeres están ya en prácticamente casi todos los ámbitos de la sociedad: en la política o como ejecutivas ocupando altos cargos directivos; están también en la cultura, el deporte, en la economía como funcionarias o máximas dirigentes de empresas, la salud y hasta en la aviación. Sí, la mujer, a través de siglos de lucha, se sacudió el metate y el petate.

Desde 1975 se celebra en todo el mundo un día muy preciado: el Día Internacional de la Mujer, en el cual se enmarcan nuevas luchas sociales para lograr la igualdad entre hombres y mujeres y exigir que, por ejemplo, en este momento cese la barbarie que le ha dado la vuelta al mundo conocida como feminicidios (como ejemplo, entre los meses de enero y febrero fueron asesinadas en México 254 mujeres), en los que las mujeres son asesinadas brutalmente por las mafias, los irredentos machistas que no aceptan que sus mujeres salgan para llevar el pipirin para la casa mientras ellas lavan platos y hacen el quehacer en la casa.

En muchos casos, son el matriarcado y patriarcado los que llevan en sus hombros el peso de la casa y la familia. Para ellos, ¡vaya fanfarrias!

Hay, sin embargo, un incremento brutal de divorcios en el mundo que, de seguir a ese ritmo, el planeta podría convertirse en un mundo de divorciados y el núcleo familiar como institución volaría en mil pedazos.

La barbarie contra las mujeres que se da en México debe indignarnos a los mexicanos bien nacidos y castigar ejemplarmente, como lo haría Pancho Villa, a quien violente a una mujer.

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