Menor crecimiento

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Cuando en enero de este año entrevisté a José Ángel Gurría, titular de la OCDE, comenté en esta columna acerca de que 2019 no sería un año nada sencillo para los agentes económicos en general.

No lo sería, ni para la macro ni para la microeconomía, lamentablemente dichos pronósticos se han venido cumpliendo, y ahora en la recta final rumbo al último trimestre del año varios organismos siguen recortando sus expectativas de crecimiento mundial.

La más reciente proviene del reajuste de la OCDE, una nueva estimación a la baja del PIB global, con previsiones de un 2.9% tres décimas menos que su previsión original.

La guerra comercial entre Estados Unidos y China es uno de los factores negativos que lubrican la desaceleración, el otro fortísimo tiene que ver con la incertidumbre del Brexit, ese culebrón que parece no tener punto final.

Todos quisiéramos que tanto el uno como el otro tuvieran ya su conclusión para despejar las dudas e incógnitas en el horizonte inmediato y facilitar así la toma de decisiones.

Pero mientras ambos persistan, los inversionistas continuarán retrasando en el tiempo su toma de decisiones, es obvio que nadie quiere correr riesgos innecesarios menos cuando hay dinero de por medio.

El FMI, la OCDE, el Banco Mundial y otros organismos internacionales han venido advirtiendo acerca de la torpeza de retrasar la solución de conflictos como la innecesaria guerra comercial que desde Washington lanza torpedos arancelarios contra Beijing.

Ninguna de las dos economías saldrá victoriosa de esta confrontación, lo estamos viendo: la economía china está reajustando su PIB a la baja y Estados Unidos tampoco está lanzando albricias al aire; es más, hace cuatro días la Reserva Federal recortó tasas de interés, es la segunda vez que lo hace desde que Donald Trump llegó a la Presidencia.

Lo está haciendo bajo la presión –y el enorme temor- de una nueva desaceleración inmediata en la economía estadounidense porque el primer impulso de la reforma fiscal a favor de reducir impuestos a los empresarios ya perdió fuelle.

A COLACIÓN

Desacelera México, Japón, Corea del Sur, Rusia, Francia, España, Italia, Reino Unido, China y Estados Unidos crece menos de lo esperado, pero Trump sigue empecinado con doblegar a los chinos pretende obligarlos a comprarles más productos a los agricultores norteamericanos.

Pero, China dice que no, que las cosas no funcionan a base de amagos, tan es así que parte de esos cupos agrícolas que Trump ha insistido hasta la saciedad para que los chinos los importen han pasado a ser adquiridos por Japón.

Hay peligro de entrar a una nueva recesión mundial si perdura por más tiempo la incertidumbre es menester cerrar este año disipando la ruptura del Brexit y poniendo punto final a esa absurda confrontación comercial entre los dos gigantes económicos de nuestro tiempo.

Hemos visto en los últimos meses, no con poca preocupación, cómo se van contaminado otras variables y corremos el riesgo de terminar sucumbiendo en una guerra de divisas y arrastrando a todo el sistema financiero nuevamente a una caída.

A veces siento el temor de otro retraso en la fecha de salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), no lo hicieron el 29 de marzo pasado y ahora mismo veo con bruma la fecha de ruptura del próximo 31 de octubre.

Nadie sabe a ciencia cierta qué sucederá, ¿una nueva prórroga? ¿La consumación del divorcio por las bravas? ¿Otra extensión hasta el 31 de enero? Lo cierto es que ayer leí una entrevista que el periódico El País realizó a Jean Claude Juncker, presidente saliente de la Comisión Europea, y se nota un tono mucho más conciliador. Juncker abre el abanico de posibilidades in extremis para una renegociación del acuerdo. Lo único que puedo decir es ¡busquen ya una salida con el menor costo de oportunidad posible!

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales.

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