Mina autorizada por EPN amaga vestigios de Mogollones en Chihuahua

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La sierra de Samalayuca también guarda en sus entrañas un sitio arqueológico llamado “Las 40 casas”


Samalayuca, Chihuahua.- Caminar por la sierra de Samalayuca equivale a hacer un recorrido en el tiempo. Sus piedras exhiben los vestigios de una cultura ya extinguida: los petrograbados de los Mogollones que han sobrevivido al paso de los siglos. En la actualidad un proyecto de explotación minera pone en riesgo su permanencia.

La huella de los antiguos pobladores de esta región del norte del país se extiende a lo largo de varios kilómetros, donde se pueden admirar las figuras que tallaron en las piedras, con representaciones de arte rupestre elaboradas por quienes vivieron ahí hace más de dos mil años.

La sierra de Samalayuca también guarda en sus entrañas un sitio arqueológico llamado “Las 40 casas”, mismas que eran las viviendas que los Mogollones construyeron dentro de una cueva para protegerse y vigilar sus cultivos.

El agricultor Ramiro Herrera Alvarado, con una sonrisa de incredulidad, enlista cada una de las acciones que según los inversionistas de la mina La Gloria, desarrollarán ahí para dejar la sierra en las mismas condiciones en que la encontraron antes de extraer cobre y metales preciosos.

“Según uno de los candados ecológicos dice que no venden, que sólo rentarán las tierras, otro es que los petrograbados van a hacerlos área turística”, indica. “Y otro es que van dejar el cerro mejor de lo que estaba, serán Dios para poder dejarla igual –expresa sonriendo-, que van a barrenar todo y después van a tapar y van echar la piedra desmineralizada y le van a echar tierra fértil arriba”, añade.

Hace alusión a los argumentos que esgrimen los inversionistas para que los pobladores autoricen a Samalayuca Cobre, VVC Exploration, Firex, Orford Resources Ltd., e Inversiones Agrofinancieras de Panamá, S.A., empresas interesadas en explotar el yacimiento. Y agrega: “Esos son los candados ecológicos que ellos dicen, ¿pero dígame qué candados ecológicos van a frenar la contaminación? ¿Simplemente van a levantar una barda del tamaño de la sierra para que no nos pasen los vientos fuertes?”, cuestiona.

En esta tarea de la defensa del medio ambiente, la respuesta de las autoridades federales está a favor de los inversionistas, ya que hay contratos firmados por la administración del expresidente Enrique Peña Nieto auspiciados por la Reforma Energética.

“Incluso Francisco Quiroga, el subsecretario de Minería, compara la sierra de Samalayuca con una casa de renta, que hay que dejarla mejor que de lo que ya está. No es una barda que la tumba uno y la vuelve a levantar, incluso ni la barda la deja uno igual, menos un ecosistema”, advierte el joven agricultor al funcionario federal.

Menos de un kilómetro entre la mina y los petrograbados El temor de los expertos de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), y de los agricultores, es que las excavaciones dañarán permanentemente el vestigio rupestre. Y señalan que pese a que fue declarada zona natural protegida, las autoridades federales persisten en permitir que la sierra se explote, con todos los riesgos ambientales, culturales y de salud que conlleva.

“Son unos petrograbados de la cultura Mogollón y Anasazi, cuando entraron las dunas como área natural protegida, entró el Ojo de la Casa”, explica Herrera Alvarado. El ejido Ojo de la Casa, es donde precisamente se localizan las primeras excavaciones de la mina, según se pudo constatar durante el recorrido hecho por medios locales.

Ahí mismo están los petrograbados, a menos de un kilómetro de la mina, los vestigios rupestres ocupan una larga extensión de imágenes talladas en las piedras que sobresalen en el paisaje agreste. Incluso hay una piedra que fue tallada hasta dejar un hueco y desde éste los antiguos habitantes de la región observaban y vigilaban el valle con sus tierras de cultivo.

Herrera Alvarado indica que las excavaciones para la mina comenzarían en 4 hectáreas, “pero la concesión minera son 400 y cacho (de hectáreas) o mil quinientas”, expresa al manifestar su descontento por la explotación a que será sometida la sierra y a la extensión que ocuparán finalmente las empresas que recibieron la concesión.

“Lo que nos dicen ahora: ‘ustedes nunca vinieron aquí y ahora con lo de la mina ahora sí van seguido y que no sé qué…’, les decimos: ‘no vamos, pero tampoco queremos destruirlos’. Es la historia de México ¿no?”, expuso Herrera Alvarado.

Ocultan excavaciones Manuel Belmontes Rea, agricultor, criticó que hayan comenzado la extracción de piedra para hacer pruebas del lado oculto de la sierra. “Para que no nos demos cuenta”, añadió, se pudo constatar que hay montículos de piedras extraídas que fueron colocados en el terreno aledaño donde se observan los trazos hechos con cal para marcar la disposición de las instalaciones que planean construir cuando comiencen los trabajos de extracción.

Los ejidatarios señalaron que desde hace años consiguieron el contrato las empresas pero desde hace poco más de uno comenzaron a hacer pruebas incluso usando químicos.

Daniel Zamarrón, profesor de la UACJ, integrante del Frente Eco-social Paso del Norte, indicó que ante la persistencia de las empresas y de las autoridades de permitir la explotación, expertos, sociedad civil y agricultores han decidido unir esfuerzos para evitar la instalación de la mina.

“Existen varios colectivos que se encuentran movilizados, uno de ellos Samalayuca Resiste, que está conformado en su mayoría son ejidatarios zonas de cultivo de la región”.

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