Morena, origen

Morena, origen

Comparte con tus amigos










Submit

La fuerza del partido Movimiento de Regeneración Nacional, mejor conocido como morena, proviene de diversos factores.

El trabajo arduo de más de 18 años de Andrés Manuel López Obrador en visitar o recorrer todo el país. A la presentación de un candidato y un partido desgastados como opositores. A la convocatoria que hiciera AMLO a que ocuparan puestos políticos gente conocida y que tuviera alguna identificación con el pueblo. Y, principalmente, a la división de los priistas.

También tiene que ver el discurso (sic) de esperanza y cambio que sigue utilizando el (ahora) presidente.

AMLO era el candidato más conocido en todo el territorio nacional.

El partido entonces en el poder registró a un candidato que no era de esa organización, faltó identidad. Y ello derivó en diferencias en la cúpula. Dos grupos fuertes -más económicos a diferencia de número de militantes- se aliaron con López Obrador. Me refiero al grupo de Miguel Alemán y a los hijos del profesor Hank González. Principalmente estos dividieron a la organización conocida como Atlacomulco.

Otra característica de Morena o de López Obrador fue la convocatoria a sumarse a Morena a organizaciones sociales o a personalidades con cierto arraigo en sus localidades. Los otros partidos registraron a sus militantes.

Se combinó la popularidad de AMLO con lo famoso de gente regional. Esto logró una enorme cantidad de votos. 30 millones.

Expongo por caso a Cuauhtémoc Blanco, quien triunfó en el Estado de Morelos, como gobernador.

Al ganar los políticos de Morena le exigieron puestos en la administración. Blanco les contestó que él había derrotado a sus opositores, sin necesidad de Morena ni de la popularidad de López Obrador. Para no caer en dificultades dejaron a Blanco y ya no solicitaron lugares ni administrativos y menos políticos.

AMLO, ya presidente electo, decide dejar que sean políticos profesionales en las coordinaciones del Senado y en la Cámara de Diputados. No eran de su confianza y apostó a la lealtad.

Ricardo Monreal, precisamente, como profesional de la política busca su propia construcción y le está peleando la dirección del senado a Martí Batres, un incondicional.

Mario Delgado, actual coordinador de la bancada de diputados busca, al igual que Monreal, su propio camino político. Y está disputando la dirección nacional de Morena frente a Bertha Luján, quien al igual que Martí, es incondicional de AMLO.

Lo que está a prueba es la capacidad de convocatoria que tiene el presidente de la República al interior de su partido. También su imagen en su propio partido.

Pierdan o ganen los incondicionales de AMLO se verán fisuras. Luego veremos cómo cura las heridas el mismo presidente y en caso de no sanarlas del todo se conservarán las rencillas.

Quienes piensan que llegaron por sus propios méritos a algún espacio político, harán uso de sus recursos y darán la pelea al dirigente nacional y al mismísimo presidente. Se crearán a la idea de que ha llegado la democracia.

Se tenía la impresión de que Morena era un partido de decisiones verticales. Pues resulta que no es así.

Comparte con tus amigos










Submit