Persisten acusaciones de corrupción contra alcaldesa de Atoyac

Persisten acusaciones de corrupción contra alcaldesa de Atoyac

Comparte con tus amigos










Submit

Durante años, diversas organizaciones sociales han luchado y gestionado porque se elimine la contaminación del río


Julio César Damián

El dirigente del Consejo Atoyaquense para el Desarrollo Sustentable, Arturo García Jiménez, denunció que en el municipio de Atoyac de Álvarez, con el proyecto de encauzamiento de las aguas negras de El Ticuí, la corrupción quedó totalmente enlodada y pestilente.

“De por sí durante décadas, los casi tres mil 500 habitantes descargaban sus aguas negras directas al río, así estaba concebido por los gobiernos corruptos resolver los problemas de drenaje y basura”, dijo el dirigente social, quien agregó que durante años, diversas organizaciones sociales habían venido luchando y gestionando porque se elimine la contaminación del río.

Fue hasta que se logró el 29 de agosto de 2019 que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) generara la recomendación número 56/2019 sobre el caso de las violaciones a los derechos humanos, a un medio ambiente sano y al saneamiento del agua por la contaminación del río Atoyac, por descargas de aguas residuales municipales no controladas y por la inadecuada gestión de los residuos sólidos urbanos en los municipios de Atoyac de Álvarez y Benito Juárez, en agravio de quienes habitan y transitan por estas municipalidades.

Para 2019 la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Estado de Guerrero (CAPASEG) gestionó un presupuesto para encauzar y manejar las aguas negras en El Paraíso y El Ticuí en razón de que ya se veía venir la recomendación. Se hizo entonces la mezcla de recursos; el gobierno federal puso cuatro millones 500 mil pesos, el gobierno del estado 278 mil 362 pesos y del ramo 33 municipal se aportarían cuatro millones 221 mil 637 pesos, lo cual sumaba nueve millones de pesos y fue CAPASEG quien coordinó los trabajos junto con el Ayuntamiento.

García Jiménez señaló que no hubo licitación, no se dio a conocer el expediente técnico y los trabajos programados para entregarse el 14 de octubre de 2019 nunca vieron su fin, además, por alguna razón, el presupuesto se baja a siete millones, 298 mil 959.36 pesos en el cual se incluyen cinco millones 812 mil 845.61 pesos para conceptos de colectar las aguas negras, zanjeo, tubería y 24 pozos de visita; 966 mil 894.16 pesos para muros de gaviones y 519 mil 219.59 para construir la red de atarjas y descargas domiciliarias.

“Es evidente que los trabajos no se hicieron ni con la calidad y cantidad que marca el proyecto, se usó en buena parte la conducción que ya estaba. Hubo una segunda etapa para el 2020 que apenas se acaba de ejercer y que solo se empleó en conducción, nunca se informó del nuevo presupuesto pero se sabe que fueron más de tres millones 500 mil. En la lógica más simple, debió haberse iniciado por construir una laguna de oxidación para la descarga y tratamiento de las aguas negras”, expuso el ingeniero.

Señaló que el resultado final del proyecto se expresa en las fotos y vídeos, los trabajos realizados fueron para rehabilitar la conducción y prolongar la descarga directa al río a otro lugar menos visible, la contaminación sigue aún, a pesar de la recomendación. “La autoridad municipal tan solo jala la palanca del baño sin saber a dónde va el cochinero y olímpicamente la hoy presidente municipal Yanelly Hernández Martínez se llenará de fuero como diputada plurinominal, pues ya lo habría decidido la alianza PRD-PRI, mientras que los más afectados son las familias de El Ticuí, Atoyac, San Jerónimo, Los Arenales, Las Tunas y Hacienda de Cabañas, en Benito Juárez.

Comparte con tus amigos










Submit