¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos!

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Reunión de trabajo del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, del 8 al 10 de junio, en Washington, D.C.

 

Casa Blair, está en remodelación. ¡Ajá! Residencia oficial para los invitados del presidente de los Estados Unidos, incluso muchos de los presidentes electos han pasado la noche anterior de su protesta y algunas de las viudas de los presidentes.
Pero ahora como está en reconstrucción, le ofrecieron al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, un hotel para hospedarse. ¡Auch!
Reconozco que el presidente López Obrador haya escogido ir a dormir a la residencia oficial de México en la capital americana, donde vive la embajadora Martha Barcenas, seguramente ella se irá a quedar a la recámara de visitas dejándole la principal.
La Casa Blair son cuatro edificios conectados, tiene más de 120 habitaciones, llenos de muebles antiguos, platería (de seguro de Taxco) y porcelana. El tratamiento, obvio, es mejor que el de cualquier gran hotel en Washington y Chilpancingo. Ahí cabría toda la comitiva. Pero ellos van a un hotel que les reservó el yerno de Trump, Jared Kushner. Los de la iniciativa privada, representantes, la ¡burguesía!, se quedarán como hayan reservado, espero les hayan dado los pases para la Casa Blanca.
En esa casa de invitados, que no se usará porque está en reparación, estuvieron Charles de Gaulle, Elizabeth II, y también Trump y su familia antes de la toma de protesta. Esa última mala vibra.

 

Esa frase duele más cuando hay un Estado débil dependiente del norte. Que así ha sido desde la independencia. Se sufre más con esa vecindad, allá da gripe y aquí pulmonía y ahora con el COVID-19 peor. Ojalá al regreso la comitiva mexicana se hagan un examen para que no traigan más virus a México.
Lo mejor como nación es seguir yendo (¿recuperando?) a ese territorio que nos robaron a la fuerza y ante un Estado débil como lo fue el de Santa Ana. Por ahora, los mexicanos van a trabajar lo que no quieren hacer los propios “güeros”, poco a poco ese territorio que es de México se verá con la serpiente y el águila. A pesar del propio Estado mexicano. Hablo para dentro de algunos años. No ahora.
“Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”. Frase atribuida a Don Porfirio Díaz, en realidad escrita por el intelectual
de ese momento, Nemesio García Naranjo, que por defender sus ideas fue exiliado al extranjero. Si quiera no lo mataron los del régimen del partido único de Estado.
Esa frase contiene todo el sentimiento que tenemos y hemos tenido los mexicanos frente al “imperio”, que nos ha tratado como el patio trasero de sus desechos, como lo dijo Adolfo Aguilar Zinser en el Consejo de Seguridad de la ONU y por eso lo despidió Vicente Fox, entonces presidente de la esperanza. Adolfo, gran leal, amigo, murió mucho antes de su tiempo en un burdo accidente de automóvil.
Todos los presidentes mexicanos al empezar su gestión siempre han dicho que con ellos los Estados Unidos se van a portar bien, que ellos pueden domar a la Hidra de cinco cabezas. Así se expresaban los presidentes mexicanos frente a los norteamericanos de toda ralea, desde los invasores como James K Polk (1845-1849), que impulsó a jóvenes para combatir las reformas liberales de Valentín Gómez Farías, les decían los “polkos”; el presidente que permitió el complot del embajador Henry Lane Wilson con Victoriano Huerta para asesinar a Francisco I. Madero y Pino Suárez y hasta el simpático y “galán” de John F. Kennedy, que impulsó la invasión a Cuba en la Bahía de Cochinos.
¿Recuerdan los acapulqueños que cuando vinieron John F. Kennedy y su hermosa esposa Jackie Bouvier y antes el general Eisenhower a Acapulco, los de la CIA, el FBI, y demás agentes gringos ocuparon todos los cuartos de los hoteles corriendo a sus ocupantes? Así le pasó a mi papá el pintor Ramón Sosamontes cuando era maestro de los cursos de verano en la isla que era de Maximino Ávila Camacho.
Con todo, que nos vaya bien en Estado Unidos. Y esa frase apocalíptica quede para la anécdota. México es primero.

 

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