Política se combate con política

Política se combate con política

Comparte con tus amigos










Submit

Me remito al comportamiento del antecedente del hombre. Si atendemos que provenimos del mono, este disputaba la integridad o identidad de su comunidad, así como su alimento con la fuerza de su organismo. Luego los reinos se protegían con fuerzas armadas. Las invasiones se realizaban bélicamente. Llegaron las guerras, sin comentarios.

Después las revoluciones, a diferencias de las anteriores ya no eran con lo enemigos externos, sino con los inquilinos. A consecuencias de los trágicos estragos de todo lo anterior se propuso la competencia democrática. Los índices agresivos descendieron. No desaparecieron. Aquel instinto originario del ser humano está latente. Es una manera de ser. Se tiene que aceptar y reconocer.

La pregunta es ¿cómo combatirlo? Respuesta: de la misma manera. Por qué de esa manera? Esta es una posible respuesta. En las generaciones que nos precedieron nos enseñaron a respetar a las personas de mayor edad, a las mujeres y principalmente a nuestros padres. La disciplina fue férrea, y, si quieren hasta violenta. Así aprendimos a admirar a quienes eran buenas personas, y a identificar a los de pésimo comportamiento.

Hoy se ha relajado ese método. Y se ha vuelto cotidiano que un joven agreda física o verbalmente a otra persona de mayor edad. Incluso a mujeres con el pretexto de que ya somos iguales. La otra opción es la creación de leyes para corregir esos malos comportamientos. Lo cuestionable es que existe favoritismo de algunos infractores. Antes los índices de asesinatos era menor, con mucho, y nada tiene que ver la explosión demográfica.

La disciplina. La famosa varita o fuete para que se comporten como debe ser. La política se enfrenta con política; la violencia con lo mismo. No surten efecto los llamados a la conciencia y menos en política. Ayer, algunos jóvenes vandalizaron nuevamente el 2 de octubre.

Comparte con tus amigos










Submit