Principia el ocaso

Principia el ocaso

Comparte con tus amigos










Submit

Elegí la palabra principia por su raíz que me indica primero y luego las letras sugieren un lugar en la cúspide social, hija o hijo del rey. Es decir, el príncipe va derechito a la sima. Estos son los argumentos. El presidente mexicano no fue invitado a la toma de posesión del nuevo mandatario norteamericano. Aquel presidente destinará a nuestro país una gran cantidad de dólares para apoyar la economía nacional y no se los entregará al nuestro, sino a diferentes sectores, incluso a gobernadores que han mostrado públicamente desacuerdos.

Los empresarios gringos quieren invertir en energía limpia y nuestro presidente no los deja porque ha preferido gastar en petróleo y carbón, energía contaminante. Conclusión: es evidente una pésima relación política entre ambos mandatarios. Y para acabarla de amolar, cuando todavía era presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo un reconocimiento “a su amigo” mexicano, lo cual indica que le ayudó en la campaña presidencial. Esto disgustó al nuevo gobierno “gringou”.

La economía en México está mal y no se quiere reconocer; sin embargo, analistas económicos internacionales señalan las debilidades. En 2020 caímos, como sucedió en otros gobiernos, con nueve puntos porcentuales. Y se espera en 2021 una recuperación de tres puntos porcentuales. Se caerá en cuatro punto porcentuales en este año nuevo. Con la pandemia, demasiado acentuada en México -llegó a 20 mil en un día de contagio-, se ha conseguido que inversionistas se vayan a otros países. Y, además, la vacuna presenta tres graves problemas: a) no se está produciendo lo que requiere el mundo, b) cerca del 90 por ciento de la producción la están acaparando solo 10 países, y, c) la empresa contratada para abastecer la vacuna va a retrasar su entrega.

Ya no se va a cumplir con el calendario propuesto para la vacunación. Y esto debilita al Poder Ejecutivo federal porque la vacuna representaba la salvación electoral. Lo anterior desnuda el discurso presidencial. La realidad contrasta con los “datos que cuenta mi presidente”. Al parecer ha comenzado la cuenta regresiva.

Comparte con tus amigos










Submit