Tiranía bancaria

Tiranía bancaria

Comparte con tus amigos










Submit

AMN-. Don Rosendo L. perdió el año pasado a manos del crimen organizado a uno de sus jóvenes hijos. Como es de entenderse, un imprevisto de esa naturaleza cambia absolutamente todo en una familia. Tras los gastos del funeral, don Rosendo se quedó en ceros. Alguien le dijo que en Banco Azteca le podrían otorgar un crédito de hasta por 15 mil pesos con interés muy bajos solo por el hecho de ser pensionado.

El afligido hombre recurrió a los tiránicos servicios financieros de Ricardo Salinas Pliego, un voraz empresario integrante del Opus Dei. No supo que se echaba en brazos de un ponzoñoso alacrán, un empresario cuya fortuna rasguña los 9 mil millones de dólares y va por más como empresario consentido en el régimen de “la cuarta trasformación de México”, ya que a través de sus empresas Banco Azteca y Elektra, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador pagará a más de 5 millones de mexicanos sus dádivas clientelares o electoreras, permitidas por el Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional.

En poco más de 24 horas don Rosendo L. obtuvo su préstamo en Banco Azteca, claro está, con su respetivo pago de comisión por adela. En realidad, el afectado recibió en total unos 12 mil pesos. Le fijaron los lunes como día de pago semanal. Todo marchaba bien en los primeros meses, pero don Rosendo seguía pagando deudas con su miserable pensión de 2 mil 800 pesos mensuales y en espera de que López Obrador le aumentará al doble su pensión, según lo prometido en campaña electoral y después de ella. Hasta hoy, la pensión de don Rosendo sigue siendo la misma, igual que la de miles de mexicanos, pero el presidente fifí presume de que ya se están pagando esos apoyos y lo que es peor don Rosendo denuncia ante esté átomo de la comunicación que, ya le quitaron su despensa con la que medio sobrevivía, toda vez que su pensión se iba casi integra para los bolsillos de don Ricardo Salinas Pliego. A raíz del atrasó en sus pagos con Banco Azteca don Rosendo comenzó a vivir una insoportable pesadilla pues los cobrones de Banco Azteca, auténticos francotiradores con metralleta le llamaban por teléfono desde las 6 o 7 de la mañana y hasta altas horas de la noche era un auténtico terrorismo telefónico y lo narra así:

Primero, me echaban a un individuo que se presentaba con equis nombre y amenazante me advertía que si yo no me ponía al corriente en mis pagos con Banco Azteca acudirían ejecutivos a mi casa para cobrarse de cualquier forma. Al poco rato, llamaba una dama con finísimos modales preguntando por mi salud y el motivo del atraso en mis pagos. De manera comedida me invitaba a que consiguiese dinero con amigos o con alguien de la familia para ponerme al corriente con Banco Azteca. Yo les decía que procuraría hacerlo. Al día siguiente, el mismo infierno, pero ahora me buscaban a número telefónicos de prácticamente toda mi familia y a un número de Telmex que yo no habría proporcionarlo ¡Qué vergüenza toda mi familia se enteró! Decidí ya no contestar el teléfono, pero seguían fregando con mi familia. De pronto un día llegaron unos fulanos a mi casa vestidos de negro en una moto, otra vez la burra al trigo con su letanía. “Que por qué me había yo atrasado, que me cobrarían interés sobre interés, que no fuera yo irresponsable y que hoy mismo fuera a realizar mi pago” pero los veía yo con una fiereza como si me quisieran fusilar. No pude pagar ese día ni al día siguiente y al tercer o cuarto día, al salir de mi casa me encontré con cartelones pegados en mi puerta y en la de mis vecinos con una leyenda que decía: “Primero estaba mi nombre y mi foto, en segundo lugar, la cantidad a pagar y tercer lugar pagar de inmediato para no mandarme al buró de crédito y a un despacho jurídico´ … me asusté y me di a la tarea de pedir prestado, porque el infierno de Banco Azteca me había metido en una terrible desesperación en la que incluso, pensé en suicidarme”

Hasta ahí el relato del infierno sufrido por don Rosendo L. Pero como él, miles de mexicanos son víctimas diariamente de la tiranía financiera del Banco Azteca y de la infame política implantada por Ricardo Salinas Pliego, aunque habrá que resaltar que éste asunto me llevo a una investigación en la que me encontré con que la mayoría de las Instituciones Financieras patito practican el mismo infierno de Banco Azteca con sus clientes.

¿Sabrá el señor López Obrador de está tiranía bancaria que impera en México? Y ¿Sabrá que el día en que el gobierno no le cumpla sus caprichos a Salinas Pliego ese día, se atendrá a las consecuencias?…

Comparte con tus amigos










Submit