Tres criterios a considerar para el uso de cubre bocas

Tres criterios a considerar para el uso de cubre bocas

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Hasta el momento, Hong Kong reportó un total de cuatro muertes relacionadas con el coronavirus, al tanto que en la ciudad de Nueva York se registran 20.000 decesos


México.- A continuación otra comparación sorprendente: A principios de febrero, casi un 99% de los residentes de Hong Kong usa cubrebocas, para evitar la propagación del virus. Según una encuesta realizada por Gallup de mediados de Abril, solo una tercera parte de los estadounidenses dice que siempre usa cubrebocas o tela para cubrirse el rostro al salir de casa. Otra tercera parte de los estadounidenses usa cubrebocas en público y la tercera parte nunca lo hace.

Así es como la adopción universal del uso de cubrebocas no es la única diferencia entre Hong Kong y Estados Unidos y no sustituye el distanciamiento social, el lavado de manos ni otras prácticas preventivas. No obstante, cubrirse la boca incluso con una bufanda, pañuelo o una camiseta vieja y dos ligas, se considera, de manera generalizada, de suna importancia para detener la propagación del nuevo coronacirus.

Aún así, el cumplimiento del uso de cubrebocas de este lado del Pacífico ha sido desigual. Esto resulta preocupante sobre todo en espacios cerraso y abarrotados como los subterráneos y los autobuses, las tiendas de alimentos y las oficinas donde no es posible mantener una distancia entre 1,8 metros entre las personas ni evitar la tos y estornudos involuntarios.

1.- La vía más evidente para el uso de cubrebocas sea universal, es promulgar leyes y castigos por la violación de esta medida. Sin embargo el cumplimiento de estos decretos de uso puede resultar difícil y costoso, por lo que en medio de una ambivalencia generalizada puede motivar a una respuesta negativa e incluso a violencia. Así es como los mandatos no son una solución completa.

Según los expertos en salud pública y comportamiento humano, se porpone la estrategia complementaria de hacer que el uso de cubre bocas sea sencillo, comprensible y esperado.

2.- Cuanto más baratos y fáciles de conseguir sean los tapabocas, más fácil será para los estadounidenses o cualquier otra población del mundo será el acceso a ellos y más probable será que se usen, disminuyendo así el riesgo de contagio.

El uso de cubre bocas se hace necesario al quedar claro que la gente infectada de coronavirus puede propagarlo incluso antes de saber que está enferma y, por lo tanto, usar un cubrebocas reduce la posibilidad de infectar a otros.

Dejando a trás la idea emitida en principio por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el cirujano general de Estados Unidos explicaban al pueblo estadounidense por qué no debería usar cubrebocas.

Además , por desgracia, con frecuencia es más fácil insistir en algo que cambiar de opinión, lo cual nos hace defender nuestra postura original y descartar nueva información para justificar nuestro comportamiento. Por ende, puede ser útil ofrecer justificaciones para que la gente cambie de opinión sin parecer hipócrita. Por ejemplo, los servidores públicos pueden enfatizar que al comienzo de la crisis, nadie sabía lo importante que era usar cubrebocas cuando no se tienen síntomas, y que cada día, hay nueva evidencia científica que demuestra la eficacia del uso de cubrebocas en la lucha contra el coronavirus.

De inusual a esperado: los seres humanos, por naturaleza, nos apegamos a las normas sociales.
Entonces ¿Cómo crear una norma social sobre el uso de cubrebocas cuando, de hecho, tantos estadounidenses están haciendo exactamente lo contrario? Un error habitual es señalar el incumplimiento. Por ejemplo, recalcar el acto de tirar basura en cualquier parte como un problema común sin querer puede conducir a más contaminación porque fortalece la percepción de que tirar basura en la calle es la norma. En cambio, en comunicados de prensa y anuncios del servicio público, los funcionarios deben enfatizar que la tendencia evidente en este país se inclina hacia el uso generalizado de cubrebocas.

Según un estudio reciente de Qualtrics, la mayoría de los estadounidenses encuestados ahora dice que no regresará a la oficina salvo que su empresa haga obligatorio el uso de tapabocas. Y, en abril, en tan solo una semana, el porcentaje de estadounidenses que dijo usar un cubrebocas fuera de su casa aumentó más de la mitad.

Los modelos a seguir de alto nivel también establecen las normas. Las celebridades y los atletas profesionales pueden contribuir publicando fotografías sobre el uso de cubrebocas en público. Y para contrarrestar la naturaleza politizada del tema, aplaudamos a los líderes que utilicen cubrebocas, ya sean de derecha o de izquierda. Bravo por Melania Trump que publicó una fotografía en la que llevaba un tapabocas y aplausos, también, a Nancy Pelosi que usó una pañoleta para cubrirse la boca y la nariz en el pleno de la Cámara de Representantes.

La historia de los cubrebocas en Estados Unidos sigue escribiéndose. Puede que no tengamos la sabiduría que Hong Kong ha adquirido sorteando otras epidemias, pero no es demasiado tarde para aplicar los tres principios básicos de la ciencia del comportamiento: hagámoslo sencillo, comprensible y esperado, y pronto veremos cubrebocas que salvan vidas por todas partes.

Angela Duckworth, fundadora y directora ejecutiva de Character Lab, es miembro del profesorado de Rosa Lee y Egbert Chang en la Universidad de Pensilvania, donde Lyle Ungar es profesor de Cómputo e Informática, y Ezekiel J. Emanuel, autor del libro que saldrá a la venta próximamente, Which Country Has the World’s Best Health Care?, es catedrático de Gestión de Atención Médica, Ética Médica y Políticas de Salud.

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