Trump, real

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Quien no sabe inglés, le diría amigo. Él, no sabe español, contestaría amigou. Así, de muy cuates. Incluso hasta evitando las formalidades diplomáticas. El mismo representante de México declaró “no les dimos gusto, no nos peleamos”. El Trump le revió con una sonrisa. Muchos confundieron la diplomacia con un acto de amistad. Un día antes del encuentro entre “vecinos distantes”, el presidente gringo se paró frente al muro y se imprimieron fotografías en diversos periódicos de circulación mundial.

 

Evidentemente era un mensaje, el cual se omitió en la charla porque “no era un tema” mutuo.  Es como decir y ¿sí se molesta? Ya que la política es un instrumento para evitar conflictos, dijo dos días después el presidente amigou. En otra lectura de la política también es una herramienta para engañar. Pero lo que son los temas políticos de contradictorios. En la mañanera del 13 de julio el presidente mexicano desacreditó a Reforma –nada nuevo- y de paso descalificó a El Financiero, por sus “colaboradores derechistas”.  El diario que precisamente a través de otra encuesta le dijo que cerca del 80 por ciento de los entrevistados se sentían satisfechos con la visita a Estados Unidos.

 

Me adelanto a pronosticar que el 14 va a especificar que “no le gustan los articulistas, no el periódico. Y así como es contradictorio el presidente mexicano, lo es el presidente norteamericano. Es, se puede decir, un traidor. Luego de la visita, Trump regresó a presumir, otra vez el muro de la ignominia y declaró: gracias a esa pared, se logró evitar un mayor contagio en Estados Unidos. Además, está intentando elevar los aranceles para acero y aluminio, donde México es el principal proveedor. Fue utilizado nuestro presidente. Aquí en su territorio es venerado. Mientras que el representante gringo lo mancilla.

 

Pero el asunto de la visita del presidente mexicano ante el norteamericano no queda solo en calificativos idolátricos entre ambos. No. También trae consecuencias políticas. Y los jerarcas demócratas le dijeron con anticipación que no era el momento propicio para esa reunión ya que prácticamente se encuentran en proceso electoral. Como es necio mi presidente, fue, y se desvivió en elogios. Los demócratas se encuentran molestos y solo están esperando el paso del tiempo para ganar. De ser así, al parecer, se avisoran nuevos problemas.

 

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