UAGro, elecciones y política

UAGro, elecciones y política

Comparte con tus amigos










Submit

El proceso electoral ya comenzó y entre las estrategias que se observan está la de llevar agua a los molinos de los diferentes partidos. Esto se pudo observar el fin de semana pasado, cuando varios partidos representantes del PAN, el PRD y Morena, acudieron a visitar a estudiantes que reclaman un lugar -supuestamente- en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), pero que en realidad están porque se les permita el acceso a las escuelas del área de la salud. Precisamente unos días después de que el rector Javier Saldaña Almazán dio a conocer el número de espacios disponibles.

El rector informó que en la Universidad había 844 espacios en varios programas educativos, es decir, unas 23 carreras ubicadas en diferentes lugares del estado, desde Acapulco, Chilpancingo e Iguala; sin embargo, esta información no pareció importarles a los que acudieron a brindar el respaldo a quienes se consideran rechazados de la UAGro, pero que sólo pretenden entrar a Medicina, Enfermería y otras escuelas de ingreso restringido.

No es la primera ocasión que la necesidad se junta con la ambición política o económica de quienes usan un tema noticioso para hacerse notar, para enviar el mensaje de “vean, yo sí me ocupó de los problemas de los jóvenes”, pero esa estrategia no rinde porque precisamente el tema no goza de las simpatías de la sociedad, que ha visto como cada año se vuelve a manifestar en diferentes formas y maneras; primero en el Kiosko, luego en la glorieta de La Diana y ahora en el Ayuntamiento de Acapulco.

El que dirigentes del PAN, PRD y Morena se hayan presentado a darles el apoyo a estos jóvenes que consideran sus derechos afectados porque no pasaron el examen, recuerda claramente como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha enfrentado estos mismos procesos, en 1995 y en 1999-2000, cuando estuvo cerrada por un año. Los dos movimientos tuvieron sus diferencias de demandas, pero las coincidencias era el pase automático y la eliminación de los exámenes de ingreso, entre ellos el que ahora se aplica en la UAGro.

Lo curioso de los movimientos universitarios que reclaman el derecho a incorporarse a la educación superior, por lo menos en la UNAM, acabó con la renuncia de profesionistas de reconocimiento internacional como Ignacio Chávez, destacado cardiólogo de origen guerrerense, entre otros rectores; pero los movimientos demostraron su efecto dañino cuando a principios y mediados de los 90 en los anuncios de trabajo que se publicaban en los diarios de circulación nacional, se solicitaban profesionistas con un posdata “egresados de la UNAM, absténganse”.

De estos datos no refiere nada la memoria selectiva de los políticos que con sus ambiciones de lograr clientela política y que por ello no les importa ser nocivos con el prestigio ajeno.

La Universidad ha logrado mucho en los últimos años, con los periodos de rector de Ascencio Villegas Arrizón y Javier Saldaña Almazán se ha logrado incorporar a las veinte mejores universidades del país, luego de estar entre las últimas. El número de profesores que ha ingresado al Sistema Nacional de Investigadores, entre otros indicadores, tiene que ver con las políticas de ingreso que se han aplicado, pero que no dejan sin opciones de estudios a los aspirantes, la prueba de ello es que se informaron de los más de 800 espacios disponibles en las aulas universitarias.

La Universidad Autónoma de Guerrero no rechaza a nadie. Pero tampoco puede dar cabida a los mil 200 aspirantes a ingresar a la escuela de Medicina, ni a los 500 que aspiran a ingresar a Enfermería, sería una grave irresponsabilidad de la Universidad que pasara eso, no sólo porque se trata de profesiones que atienden la salud de las personas, sino también porque saturarían el ya de por sí atiborrado mercado laboral con unas cuantas profesiones.

Pero esto definitivamente no les importa a quienes buscan el dinero de los que no pudieron ingresar, a pesar de que cada año se manifiestan las denuncias por la defraudación de la que son objeto; y ahora con el proceso electoral en puerta, de los líderes partidistas que ven en los jóvenes una clientela para hacerles saber al mundo que están preocupados por la juventud.

Comparte con tus amigos










Submit