Un estrepitoso derrumbe

Un estrepitoso derrumbe

Comparte con tus amigos










Submit

Miguel de la Madrid Hurtado comenzó a cavar la tumba del sistema político priista durante el terremoto del 19 de septiembre de 1985. El presidente de extracción priista no tuvo la sensibilidad política ni humana para dejar la comodidad de la residencia presidencial de Los Pinos arremangándose la camisa para rescatar cadáveres y heridos de entre los escombros. La falta de liderazgo del entonces presidente de la República hizo que la sociedad civil se organizara de manera asombrosa en solidaridad para coadyuvar en el rescate de muertos y heridos y ayudar a damnificados en todos los frentes de la tragedia, que arrojó más de 45 mil muertos y la destrucción de más de 50 mil inmuebles.

La solidaridad del pueblo mexicano sería capitalizada un sexenio después por el entonces presidente priista Carlos Salinas de Gortari, quien, para no quebrarse la choya, bautizó a sus programas sociales con el nombre de solidaridad. El error de Miguel de la Madrid llevó al PRI a la peor derrota electoral, pues el pueblo de México le cobró una cara factura en los comicios presidenciales de 1988 que puso fin a la hegemonía del partido del carro completo durante siete décadas.

¿Por qué hago historia? Mire usted, 35 años después, la historia se repite, pero ahora con un exrenegado priista llamado Andrés Manuel López Obrador, quien, bajo la ideología social-demócrata y comunista, ha sido también incapaz de enfrentar la crisis nacional del coronavirus con la total ausencia de sensibilidad política y humana. La crisis de salud, que merece toda la seriedad posible, ha sido abordada por Andrés Manuel López Obrador como un auténtico bufón y payaso que no solo cofunde a los mexicanos, sino que ante el mundo se ha exhibido como un politicastro que hoy merece en el plano internacional la etiqueta del gobernante más irresponsable para enfrentar la pandemia global que ha cobrado la vida de más de 30 mil personas, 20 de ellas en México.

AMLO llegó al poder con una legitimación de origen al contabilizar el 53 % de la votación nacional en el 2018, pero su torpeza política e insensibilidad humana, sobre todo en el renglón de la salud, combatir a las mafias criminales con abrazos y no con balazos y ahora el desastroso manejo de la pandemia del coronavirus con estupideces como “los mexicanos somos mucha pieza” y decirle a la nación azteca “que no pasa nada, que vayan a los restaurantes y que él no le tiene miedo a la pandemia porque lo protegen sus amuletos” ha provocado ya su deslegitimación en el poder, pues las encuestas lo ubican hasta en 37 % de las preferencias.

López Obrador sufre un estrepitoso derrumbe político del cual difícilmente se levantará de la lona e inevitablemente podrá salvar a su partido de la debacle electoral en los comicios federales del 2021. ¿Acaso estaremos en vísperas de que se repita la historia del estrepitoso derrumbe del PRI en 1885 pero ahora en el PRIMor?

Comparte con tus amigos










Submit