Una de policías… comunitarios

Una de policías… comunitarios

Comparte con tus amigos










Submit

Abel Barrera Hernández, abogado de Tlachinollan, grupo de defensa de los derechos humanos en La Montaña de Guerrero, en artículo publicado en dos periódicos, escribe o denuncia o delata, que Eliseo Villar, dirigente de otra organización de policías comunitarios, negoció con el Gobierno estatal credencializar armas a algunos de sus elementos en Guerrero.

 

Tlachinollan, además de defender derechos humanos de grupos indígenas, principalmente en La Montaña, está a favor del fortalecimiento de policías comunitarias, porque “al igual que Villar, son herramientas que han incidido en la disminución de la delincuencia organizada, así como atacar la violencia de género”.

 

Eliseo Villar fue detenido en diciembre de 2014, por el Ejército, en una revisión de rutina en un puesto militar. Se le encontró un arma de uso exclusivo del Ejército. De inmediato fue encarcelado y en la investigación se encontró que estaba demandado por 30 delitos, entre ellos, secuestro, daños y lesiones. Además del homicidio del director de Seguridad Pública de Xochistlahuaca.

 

Destaco el mes y el año, porque el gobernador era Rogelio Ortega Martínez. Ángel Aguirre Rivero había solicitado permiso en agosto por los acontecimientos de septiembre en Iguala.

 

Aguirre Rivero en una ocasión declaró que uno de los mejores aliados en las policías comunitarias era Eliseo Villar.

 

De esa cercanía se puede deducir que el líder comunitario y el gobernador hayan llegado al acuerdo de respeto y de colaboración. Aguirre nunca estuvo en contra de las policías comunitarias; lo que exigía era que actuaran en su territorio de acuerdo a sus usos y costumbres.

 

Surgieron muchas policías comunitarias e incidían fuera de su región. Muchas de ellas ni siquiera eran indígenas. Y les dieron otro matiz.

 

Deduzco que Aguirre Rivero apoyó a Villar con armas bajo la condición de que estuvieran registradas ante la Defensa Nacional.

 

Barrera Hernández, en su texto, esgrime que ese acercamiento de Villar con Aguirre era una manera de “pasarle información al Estado” para controlar a las policías comunitarias. Argumenta Barrera que ese tipo de proximidad había sido rechazada en una especie de convención o asamblea de diferentes grupos comunitarios.

 

Es decir, que Abel Barrera se autoproclama un dirigente impoluto que no negocia ni transa con el gobierno. Tal vez, sostenga que la policía comunitaria debe ser totalmente independiente y actuar bajo principios de honestidad dictados por los mismos grupos originarios.

 

Lo cual, como discurso, me parece excelente; pero no es congruente ni Abel Barrera ni Tlachinollan.

 

Otros indígenas se han quejado del autoritarismo de Abel Barrera. Omiten dar su testimonio por miedo a las represalias de Tlachinollan, porque, dicho sea de paso, ha ganado reconocimiento nacional e internacional por ser un organismo que defiende a los aborígenes.

 

Sin embargo, el león, no es como lo pintan. En 2011 el Gobierno del Estado realizó, como hace año con año, la entrega de reconocimientos al mérito civil. Y en el rubro de Derechos Humanos se anunció que el galardonado era Tlachinollan. El presidente del comité organizador, Miguel Parra Bedrán, declaró que ellos declararon desierto ese espacio.

 

El gobernador era Ángel Aguirre Rivero, el mismo que según Barrera, había acordado o negociado con Eliseo Villar. Ni Tlachinollan ni Barrera declinaron para recibir el reconocimiento.

 

¿También negociaron?

 

Comparte con tus amigos










Submit